Teme por su Seguridad: Ni con Apoyo Espiritual se le Pasa la Depresión a Briganti

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Giussepe Briganti Weber (21) está preso desde mayo de 2015, acusado del asesinato de los estudiantes Exequiel Borvarán (18) y Diego Guzmán (20). Los estudiantes fueron baleados por Briganti durante una marcha estudiantil en la Plaza Victoria. El imputado ha manifestado sentir en riesgo su integridad.

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Con terapia psicosocial y apoyo espiritual se encuentra el principal sospechoso por las muertes de los jóvenes estudiantes Exequiel Borvarán (18) y Diego Guzmán (20), Giuseppe Briganti Weber (21), quien les habría disparado durante una marcha estudiantil en la Plaza Victoria el pasado 11 de mayo de 2015 en Valparaíso.

El imputado se mantiene en la cárcel porteña sosteniendo su versión de haber disparado sólo en ua ocasión con el objetivo de defender a su padre, José Briganti, cuando él discutía con un grupo de manifestantes. Dicho disparo sería el que habría dado contra ambas víctimas, tesis que sin embargo no convence ni a sus familiares. .

Briganti está siendo intervenido por una dupla psicosocial de Gendarmería, a través de trabajo de sicólogos y asistentes sociales. Realiza una actividad laboral menor y recibe apoyo religioso por parte del capellán del penal, debido a que en reiteradas ocasiones ha manifestado sentir «en riesgo su integridad» al interior del módulo donde cumple su reclusión preventiva.

Briganti está acusado de haber dado muerte a Exequiel Borvarán, 18 años, estudiante de primer año de psicología de la Universidad de Santo Tomás  y Diego Guzmán, 24, años, estudiante de prevención de riesgos de la misma casa de estudios.

Los hechos ocurrieron el 14 de mayo, cuando en el marco de una protesta estudiantil en el centro de Valparaiso, hubo un confuso incidente que incluyó el rayado de la fachada de la casa de la familia Briganti frente a la plaza Victoria, una airada discusión, y según afirman testigos y asegura la Fiscalía de la ciudad puerto, uno o dos disparos percutados por el imputado, que habría amenazado minutos antes a la multitud gritando que los iba a balear a todos, y que dieron muerte a Borvarán y Guzmán, provocando el horror de todo el país.

Briganti se encuentra aquejado por un fuerte cuadro depresivo por lo que es visitado diariamente por un psicólogo y un cura. Está completamente aislado y sale del calabozo solamente para bañarse y no pasa más que algunos minutos en el patio del penal desde donde casi no se ve el cielo.

Todo parece indicar que la situación carcelaria de Giuseppe se ha tornado más compleja. Los fantasmas de un hecho ocurrido hace tres años han vuelto para atormentarlo de la peor forma.

Según contó el abogado Miguel Alfaro, Briganti ha sido víctima de amenazas por parte de tres internos que lo reconocieron como el denunciante de un asalto con arma blanca que sufrió en la esquina de su casa.

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Briganti padre, contó a La Estrella que el hecho ocurrió el año 2012, cuando su hijo volvía de clases. Entonces fue interceptado por cuatro personas que lo amenazaron con un cuchillo, lo tiraron al suelo y le robaron una cadena de oro. Giuseppe denunció el hecho, reconoció a sus agresores por medio de fotos, y Carabineros detuvo a tres. Uno de ellos sigue preso. Y lo reconoció.

“Lo amenazó para que retirara la denuncia, así que lo hice. Espero que ahora pueda estar más tranquilo, aunque sigue mal”.

El abogado Alfaro agregó que las amenazas iban en serio, y que incluso el agresor golpeó a un gendarme solamente para poder ser trasladado al módulo 107, donde estaba Briganti hasta antes de su traslado al 108 a la espera de su juicio.

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