Indicaciones a la Reforma Laboral: El Turno de la Letra Chica

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Cerca de las 21:30 horas de este miércoles la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, luego de una tensa negociación con senadores de la Democracia Cristiana, del Partido Socialista y del Partido por la Democracia, anunció las 23 indicaciones ingresadas por el Gobierno, que abordaron los tres temas que se encontraban en debate: la extensión de beneficios obtenidos por el sindicato, la situación de los sindicatos interempresas y el reemplazo interno en huelga.

Respecto al primer punto, señaló que no habrá extensión de beneficios a trabajadores que no se encuentren sindicalizados, para «velar por el fortalecimiento de los sindicatos». Pero ello no les quita el sueño a lo senadores falangistas ni a la oposición, pues confían en que el Tribunal Constitucional rechace ese ítem.

Respecto del segundo punto, el Gobierno cedió a las presiones de la DC, de tal forma que pasadas las 20:30 horas de ayer, para lo cual debió pedir ampliación del plazo, entregó una nueva redacción que repuso el concepto de “adecuaciones necesarias”, que deforma el derecho a huelga hasta casi la caricatura: .

“El empleador, en el ejercicio de sus facultades legales, podrá modificar los turnos u horarios de trabajo, y efectuar las adecuaciones necesarias con el objeto de asegurar que los trabajadores no involucrados en la huelga puedan ejecutar las funciones convenidas en sus contratos de trabajo, sin que constituya práctica desleal ni importe una infracción a la prohibición de reemplazo”.

De esta forma, aunque algo más acotada que la indicación original, (que no incluía  el límite planteado en el contrato de trabajo, se cumplía con el requisito impuesto por la DC. «Las adecuaciones necesarias no se repusieron, buscamos una redacción que permita que el empleador respete el derecho a huelga», indicó la ministra del Trabajo, quién aseguró que «en materia de huelga efectiva, no hemos repuesto la indicación de diciembre, hemos escuchado a todo el mundo, y a partir de ello, ratificando el principio de que los trabajadores que están en huelga la puedan hacer efectiva, y los trabajadores que no están en la huelga puedan seguir trabajando en sus funciones, se harán los ajustes que el empleador estime».

En palabras simples, la indicación permite que los empleadores puedan reemplazar a los trabajadores en huelga con aquellos que no son parte de esta.

Este es el tema clave para los empresarios, al punto que un medio  de comunicación incluyó el chantaje de «un líder» de uno de los holdings financieros importantes del mercado local:

«De no aprobarse el reemplazo interno, hay que olvidarse de cualquier posibilidad de un repunte de la inversión privada».

En Hacienda no cantan victoria aún y se preparan para una dura batalla en pos de la aprobación del proyecto. Ese mismo medido de comunicación, mediante el cómodo y execrable expediente de citar fuientes innominadas, atribuyó a esas «fuentes» la afirmación de que fue la propia Presidenta quién intervino para zanjar las diferencias y la que se inclinó en favor de incluir un lenguaje que permite reemplazo interno a huelga bajo ciertas circunstancias.

Respecto a los sindicatos interempresas, la ministra explicó que no se permitirá la negociación y que habrá un «procedimiento especial para micro y medianas empresas».

Este tercer punto se habría resuelto en base a una propuesta del senador Juan Pablo Letelier (PS), entregada formalmente a la DC a través de la ministra del Trabajo, Ximena Rincón:

“Requisitos para la negociación colectiva del sindicato interempresa. Para presentar un proyecto colectivo en una empresa, el sindicato interempresa deberá contar con un total de afiliados no inferior a los quorum señalados en el artículo 227, respecto de los trabajadores que represente en esa empresa”.

Detallaba, además, que “para la micro y pequeña empresa, será voluntario o facultativo negociar colectivamente con el sindicato interempresa. Su decisión negativa deberá manifestarla expresamente dentro del plazo de 10 días después de notificado. Si su decisión es negativa los trabajadores de la empresa afiliados al sindicato interempresa podrán presentar un proyecto de contrato colectivo conforme a las reglas generales del Título IV de este Libro. En este caso se entenderá que los trabajadores de la empresa afiliados al sindicato interempresa constituyen un sindicato de empresa, para los fines de la negociación”.

Sin embargo, minutos después, según cuentan en la DC, fue el propio Letelier el que dijo que el PS se retractaba de ese acuerdo. El gobierno pidió unos minutos más para buscar una nueva redacción. Llegó con esta propuesta:  

“Para la micro empresa, siempre será obligatorio negociar colectivamente con el sindicato interempresa, cuando este sindicato sólo afilie a trabajadores de micro y/o pequeñas empresas. Tratándose de las pequeñas empresas, siempre será obligatorio negociar cuando el sindicato sólo afilie a trabajadores de micro, pequeñas y/o medianas empresas.

En caso de negativa del empleador, la que deberá manifestarse en forma expresa dentro de los 10 días siguiente a la presentación del proyecto, los trabajadores de la empresa afiliados al sindicato interempresa negociarán colectivamente conforme a las reglas generales del Título IV de este Libro. Solo para los fines de esta negociación, se entenderá que los trabajadores constituyen un sindicato de empresa”.

Fue entonces que la DC dio por fracasado el acuerdo, ya que consideraba que era demasiado amplio  y abandonó el Congreso con molestia. El ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, estaba complicado a la salida. Dijo que valoraba la disposición de ambas partes, pero que la vocería la haría Rincón, en Santiago. Mientras que el senador Andrés Zaldívar aseguró que su partido apoyará las indicaciones que se acordaron.

Si algo estaba claro en los pasillos del Congreso es que la negociación fue dura. Previo a que la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, diera conocer el estado de los acuerdos e indicaciones respecto a la reforma, Andrés Zaldívar y los hermanos Walker estuvieron reunidos en la Sala de la Cámara Alta. En una sala cercana y en paralelo se desarrollaba una reunión entre el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, y los senadores miembros de la comisión de Trabajo de los comités PPD-PS.

Por otra parte, Valdés y la senadora Carolina Goic (DC) se paseaban entre ambos lugares, hasta que un poco antes de las 20:30 hrs., Zaldívar salió del lugar llevándose todos los flashes de las cámaras y la atención de la prensa.

Ahí Zaldívar anunció que había varios acuerdos, que se comprometía a los votos de la DC en estos, pero dejó abierta la opción para seguir conversando, dando muestras de que todavía la situación no estaba zanjada y que aún había cosas por negociar.

Esto se suma a la reunión de ayer de Valdes, Rincón y Nicolás Eyzaguirre (Segpres) con los ocho senadores de la bancada DC, en el Congreso de Valparaíso, donde los parlamentarios de la falange hicieron presente su descontento con algunas partes de la reforma.

«El gobierno fue notificado que con la DC no se juega”, habría dicho uno de los asistentes. Por su parte, los senadores Andrés Zaldívar, Patricio e Ignacio Walker y Manuel Antonio Matta advirtieron que no aprobarían materias centrales de la reforma si no eran modificadas.

A esto se le sumó la salida anticipada de los parlamentarios Ignacio y Matías Walker de la reunión.

El principal punto de tensión siempre fue el reemplazo interno en huelga, punto intransable por algunos sectores al interior de la Nueva Mayoría, fundamentalmente del PC, los que han advertido que no permitirán modificaciones sustanciales al proyecto que permitan que se reemplace a los trabajadores.

La postura de los parlamentarios de la DC apunta principalmente a permitir que el empleador pueda realizar las “adecuaciones necesarias” de sus trabajadores en caso de huelga, lo que podría hacerse bajo esta indicación. La enmienda original de la DC fue rechazada en la Comisión de Trabajo por el PS Juan Pablo Letelier, la PPD Adriana Muñoz y la DC Carolina Goic, quienes consideraron que con esta indicación se abría el espacio para el reemplazo en huelga con trabajadores internos.

El proyecto será votado el próximo martes, fecha a la que fue corrido, ya que inicialmente se votaría este jueves. El Ejecutivo necesita mayoría simple para aprobar la reforma, lo que significa la mitad de los senadores presentes en Sala más uno.

Reacciones del mundo sindical

En conversación con Radio Agricultura, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, se mostró cauta respecto  a las indicaciones de la Reforma Laboral que ingresaron ayer al Congreso.

Señaló que la CUT no ha tenido acceso al texto hasta el momento, por lo cual, recién cuando lo conozcan a cabalidad, “haremos una opinión con todos los elementos que eso significa, con todo el alcance de las reacciones que esto puede haber generado, porque hasta ahora lo que se ha dicho son solo generalidades, y lamentablemente en el debate – dado que ya estamos en una etapa tan fina – las generalidad no sirven”.

La líder de la CUT tiene claro que en la prensa circulan ciertos párrafos del texto presentado, pero como no está completo, prefiere no referirse en detalle a ellos, aunque destaca:

“Lo que si entiendo que se corrigió, y que es una cuestión muy saludable a nuestros ojos, es que no hay vínculo entre las prácticas desleales, que tienen que ver con la 405 ex 406 de la ley, con el artículo 347 con el artículo de la huelga, que en el fondo es el real paragua de poder hablar de huelga efectiva o no”.

Para Figueroa hay que analizar a fondo este tema, no se pueden dar opiniones al vuelo:

“Lo que tenemos que ver que esta pequeña construcción que ha hecho el Ejecutivo, abre espacio a vulneraciones o no. Eso es lo que hoy día tenemos que medir, no solamente en el caso – lamentablemente en el tema de la huelga – sino que también en lo que pudimos ver ayer, ya aquí esta cuestión se transformó en una batalla campal en el sector de la democracia cristiana, porque si no era la huelga, era la extensión, sino los sindicatos interempresas , esto se transformó en un tema, que yo diría, perdió un poco de seriedad del debate a como se venía dando. En este debate que se ha dado, finalmente el Ejecutivo trató de quedar bien con todos y eso, nosotros lo dijimos desde un comienzo, es imposible”.

La presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores aprovechó de salir al paso sobre las críticas que ha recibido la Reforma al respecto:

“Si usted no tiene convicción sobre los derechos sindicales como ha ocurrido con algunos senadores de la Democracia Cristiana lamentablemente que han mostrado su interés de proteger sus intereses por sobre los de los trabajadores, si aquí el mundo de la oposición tienen el interés de hacer esto un debate pequeño, mezquino, yo diría que a estas alturas medio rasca respecto a la Reforma Laboral, allá ellos, sino le dan la importancia que esto tiene respecto al desarrollo de políticas de mayor equidad en el país, allá ellos. Si eso lo quieren medir respecto a quien triunfa o quien pierde, yo no me hago cargo de esas declaraciones.

Y concluyó:

“Nosotros no estamos trabajando en un proyecto de Reforma Laboral para que la CUT quede contenta, porque si fuera por eso, este proyecto no tiene nada que ver o por lo menos no es la aspiración que uno hubiese nhelado llegar como Central Unitaria de Trabajadores, nosotros lo dijimos siempre. Para nosotros el debate sigue siendo una nueva institucionalidad laboral, no solo una reforma al libro”.

A su turno, el vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Nolberto Díaz, comentó en radio Cooperativa las últimas indicaciones presentadas por el Gobierno al proyecto de reforma laboral, asegurando que el Ejecutivo insiste en «la letra chica».

«La Moneda optó por acotar el concepto de las «adecuaciones necesarias» que podrán hacer las empresas en casos de huelga, eso es reemplazo interno y es inaceptable. Para mí cualquier fórmula que garantice el reemplazo interno es una fórmula que debilita la huelga».

Agregó:

«Nuestra satisfacción no es plena, en primer lugar, porque el Gobierno ha presentado un proyecto laboral que es insuficiente. El primero que presentó, el 29 de diciembre de 2014, incluso, pretendía desaforar a la dirigencia sindical y perseguir al movimiento sindical criminalizando la huelga. Este proyecto recibió 800 indicaciones de parte de la oposición y de parte de la Nueva Mayoría y fue corregido, y sucede que ingresa a la Cámara de Diputados y le ponen letra chica».

El dirigente consideró «impresentable la actuación del Gobierno» y anunció que este jueves a las 10:30 horas la mesa directiva nacional de la CUT se reunirá para tomar una postura y revisar las indicaciones:

«Si el proyecto ya era insuficiente y siguen insistiendo en letra chica, ya a nosotros nos parece que es una mala decisión la que el Gobierno ha tomado (…) es lamentable que estemos iniciando el tercer año de Gobierno y todavía no se avance en reforma laboral».

El vicepresidente de la CUT manifestó también:

«Lo que estamos avanzando en este proyecto es debilitado por un Gobierno que acepta el chantaje de una minoría en el Senado. Eso es impresentable. Además, algunos parlamentarios se dieron vuelta la chaqueta. Aquí lo que ha pasado es que ha habido una vuelta de carnero de algunos senadores, una vuelta de chaqueta, de algunos senadores como los hermanos Walker (los DC Ignacio y Patricio Walker) o como el senador Andrés Zaldívar. El senador Zaldívar el año 1981 fue uno de los principales opositores al plan laboral, diciendo que era un plan laboral que afectaba los derechos fundamentales. 35 años después hemos visto a Andrés Zaldívar y a los hermanos Walker justificando las debilidades de este proyecto, poniéndole letra chica».

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