Asesinato de Viviana Haeger: El Marido y el Sicario Quedaron en Prisión

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El viudo de Viviana Haeger, Jaime Anguita, y el supuesto sicario José Pérez quedaron en prisión preventiva, tras ser formalizados por parricidio y homicidio calificado respectivamente, al ser considerados como un peligro para la sociedad, por una jueza del Juzgado de Garantía de Puerto Varas.

«La libertad de Jaime Anguita y José Pérez constituye un peligro para la seguridad de la sociedad», estimó categórica la magistrada del Juzgado de Garantía de Puerto Varas, Ximena Bertín, en el denominado en «caso Haeger».

La audiencia contra los dos imputados por el asesinato de la contadora María Viviana Haeger Masse comenzó este viernes cerca de las 11 horas, oportunidad donde se acogió la solicitud de la Fiscalía Regional de Los Lagos para establecer la medida cautelar de prisión preventiva en contra de Jaime Anguita, viudo de la mujer, y José Pérez Mancilla, el supuesto sicario.

La jueza sostuvo que a pesar de que Anguita se acogió a su derecho a guardar silencio “él ha entregado su versión en distintas etapas de la investigación a terceras personas, a medios de prensa (…) y esas versiones sí tienen consecuencias en la investigación”.

En la audiencia, que se extendió por más de cuatro horas, la jueza dijo que había coherencia en el relato de Pérez, pero que existían contradicciones en las distintas versiones que expresó el viudo de la víctima.

La jueza Ximena Bertín sostuvo que «claramente» la confesión de Pérez llenó los vacíos de la investigación aunque su confesión no es por si sola suficiente, pero sí es «coherente» con los detalles del caso.

La declaración de José Pérez, añadió la jueza, no muestra una animadversión específica hacia Jaime Anguita, como sostenía la defensa del viudo de la víctima.

Sobre la situación del propio Anguita, la magistrado Bertín sostuvo que sus diversas declaraciones muestran «versiones contradictoras» e «ilógicas».

«Desconocer un vínculo previo con Pérez tampoco resulta coherente», dijo la jueza quien desestimó los argumentos de la defensa de Anguita.

«En el caso del imputado Anguita, claramente no hay colaboración hasta ahora en la investigación y ese es un punto que refuerza lo que señala el fiscal, en el sentido de considerar que este caso la prisión preventiva del imputado es indispensable para que estas diligencias que derivan de la declaración del imputado Pérez y todas las demás que de ello deban derivarse, hacen indispensable la privación de libertad del imputado», argumentó la jueza.

La magistrado además reconoció «vacíos y errores» en la primera etapa de la investigación del caso que se remonta a 2010.

En este sentido, llamó a volver a revisar el lugar del suceso acompañados de José Pérez y volver a revisar el informe pericial de la experta del SML Viviana Bustos.

Además, debido a que la magistrado consideró que la complejidad de la investigación en esta causa «ha aumentado», se fijó la investigación en ocho meses.

A esto se suma que la jueza Bertín determinó que se mantendrán en módulos separados a ambos imputados mientras cumplen la prisión preventiva, medida cautelar que justificó por un eventual riesgo de fuga y por considerar que son un peligro para la sociedad.

Móvil del crimen

En la exposición de esta mañana, la Fiscalía sostuvo que el móvil del crimen fue sentimental, apuntando al cansancio de Viviana Haeger con Anguita quien incluso tuvo una relación extramatrimonial.

Asimismo expuso supuestas contradicciones del esposo de Haeger el día en que fue asesinada, antes y después de recibir el llamado de José Pérez que advertía que la mujer estaba en peligro.

«Antes de recibir el llamado supuestamente extorsivo, al que no le da ninguna importancia, recibe una llamada de un trabajador al que le dice que no lo puede atender porque tiene un problema familiar, pero a esa hora no había ningún problema familiar, no se sabía nada todavía», relató el fiscal.

En junio pasado, un informe confirmó participación de terceras personas en la muerte de Viviana Haeger.

Cronología

La contadora de 42 años desapareció el 29 de junio de 2010 y, 42 días después, su cadáver fue encontrado en el ático de su casa en el sector de Parque Stocker, en Puerto Varas.

El caso era catalogado como suicidio, aunque existían dudas por lo que en 2012 se pidió exhumar el cuerpo.

El informe la tanatóloga Vivian Bustos, conocido públicamente en junio de este año, despejó esas dudas y reveló que en la muerte de la contadora hubo participación de terceros.

Anguita fue sindicado como el principal sospechoso del crimen, hecho que él negó en reiteradas ocasiones, pero la madrugada del pasado martes 8 de diciembre, el ingeniero fue detenido por la Brigada de Homicidios de Osorno de la PDI luego que fuera delatado por Pérez.

Para dilucidar este caso primero hay que remontarse a la fecha cuando se reportó la muerte de Viviana Haeger, ocurrida hace cinco años atrás en el sur de Chile.

El martes 29 de junio de 2010 Viviana Haeger no concurrió a buscar a sus niñas al Colegio Alemán. Tenía 42 años cuando desapareció y su cuerpo fue encontrado 42 días después en el entretecho de su vivienda.

Pérez Mancilla confesó a la PDI que él la asfixió hasta darle muerte y luego la ubicó en ese lugar, una especie de ático al que se ingresaba desde la pieza matrimonial en el segundo piso del inmueble. Luego se dirigió a un centro de llamados y pasadas las 13:00 horas informó a Anguita que había concretado el trabajo.

En tanto, Anguita dijo que lo llamaron para decirle que habían secuestrado a su esposa y exigían un pago para liberarla, pero que él creyó era una broma.

La cámara filmadora de la contadora y su teléfono celular, que permanecían en poder de Pérez Mancilla, que en ese entonces oficiaba como carpintero, además de un retrato hablado hecho a partir de la descripción del dueño del centro de llamados que coincide con la apariencia de Pérez, son los elementos que hacen verosímil la confesión del presunto sicario.

Esta confesión abrió una nueva arista en el «Caso Haeger», sumado a la información que llegó al Ministerio Público por un interno del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Alto Bonito, que compartió la cárcel con el carpintero, permitió a la Brigada de Homicidios de Osorno llegar hasta Pérez.

Riesgo de fuga y «peligro para la sociedad»

Uno de los antecedentes que contribuyeron a decretar prisión preventiva para Anguita y Pérez Mancilla fue el posible peligro de fuga.

«Existe riesgo cierto de fuga. Los antecedentes expuestos hoy día así lo ameritan a juicio del tribunal, por lo tanto, estimando que se dan ambos supuestos indicados por fiscal y el querellante, tanto la necesidad de la privación de libertad de ambos por existir antecedentes de la investigación y diligencias pendientes que lo hacen indispensable y por otro lado considerar que la libertad de ambos imputados constituye un peligro para la seguridad de la sociedad o riesgo de fuga y la gravedad de la pena que arriesgan, se concede la prisión preventiva de ambos imputados”, dijo la jueza.

El silencio de Anguita y la colaboración de Pérez

En cuanto a Jaime Anguita, quien había guardado completo silencio desde que se lo sindicó como el presunto autor intelectual del asesinato de su ex esposa, la magistrada dijo que «es conocido que el imputado conoce su derecho a guardar silencio y entiendo que ha hecho uso de ello, tal como indicó el defensor él ha indicado su versión, a la investigación, a medios de prensa, a terceras personas y esas versiones sí tienen consecuencias en la investigación y en el desarrollo de la imputación que ha hecho la fiscalía y la parte querellante».

Situación distinta vivió José Pérez, quien sí declaró ante la justicia con anterioridad.

«No se advierte una situación que lo favorezca en algún sentido, salvo la colaboración en la investigación. La declaración del imputado Pérez es coherente y lógica, considera el tribunal suficientemente acreditada su participación», dijio la jueza.

«Su declaración es coherente con el hallazgo en el sitio del suceso, con el hallazgo en el cuerpo de la víctima, con la prueba documental que lo vincula con el círculo cercano de la víctima», agregó la abogada.

Ximena Bertín señaló además que «como indicamos, es una investigación muy compleja, es la prueba indiciaria el fundamento de la investigación, antes de la declaración del imputado Pérez había vacíos, claramente la declaración del imputado Pérez ha llenado vacíos de los distintos antecedentes que se habían acumulado».

Al finalizar la audiencia de formalización, la magistrada Ximena Bertín Pugin aplicó a los imputados la medida cautelar de prohibición de comunicarse entre sí, ordenando el ingreso segregado en prisión preventiva de Jaime Anguita y José Pérez en la cárcel de Puerto Montt. Además, fijó un plazo de investigación de ocho meses en la causa.

Ambos podrían arriesgar elevadas penas que llegan hasta el presidio perpetuo.

La confesión del sicario

José Pérez, el confeso autor material del asesinato de Viviana Pérez, declaró en las dependencias de la Brigada de Homicidios de Osorno de la PDI el pasado lunes.

En su declaración, Pérez entrega detalles de cómo ejecutó el crimen. Pérez dijo a los investigadores que asfixió a Haeger con una bolsa y detalló que ella «opuso muy poca resistencia, no tuve que pegarle, sólo la sujeté y la controlé con mi peso, porque era muy flaquita. Tomé el cuerpo y con la ayuda de un choapino lo trasladé hasta la puerta del entretecho que está en el mismo dormitorio, la que tenía solo un pequeño pestillo que la cerraba. Una vez ahí me metí yo primero y luego la tomé por debajo de las axilas, con la cabeza adelante cerca de mi pecho, empezando a avanzar, caminando yo hacia atrás, pisando las vigas, arrastrándola”.

En el testimonio agregó que después de eso la llevó «casi al final del entretecho», sacudió el «chopino» y lo dejó junto a la cama. “En seguida, tomé una filmadora que estaba sobre un mueble, una cámara fotográfica y una caja metálica de color rojo, que estaba al lado de la cámara, la cual también tomé y me la llevé, echándolas en una mochila negra”.

Luego de eso, prosiguió con su huida del lugar del asesinato:

«Posteriormente salí de la casa por la puerta que da al estacionamiento, dejándola cerrada y me fui caminando por su entrada (…) me bajé en una galería cerca del casino y ahí tomé otro bus hacia Pto. Montt».

En la declaración Pérez reiteró que había actuado bajo la orden de Anguita, quién le habría detallado todos los pasos a seguir.

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