Los Mejores Boxeadores Libra por Libra de la Historia

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El tradicional término de mejor peleador libra por libra (en inglés, pound-for-pound) en el boxeo fue acuñado en la década de los 1940’s para referirse a ‘Sugar’ Ray Robinson, considerado a la fecha el mejor boxeador de todos los tiempos, en la mayor parte de los rankings.

Robinson fue un impresionante campeón mundial de peso welter y más tarde pentacampeón de peso mediano en una carrera monumental que abarcó de 1940 a 1965. Fue un púgil tan brillante que los analistas de la época necesitaron idear la manera de distinguirlo no sólo como el más grande en su(s) peso(s), sino el No. 1 de todas las divisiones, en un ejercicio comparativo que tomaba en cuenta las obvias diferencias entre peleadores de distintas tallas.

A continuación, los 20 mejores boxeadores libra por libra desde Robinson, es decir, desde el surgimiento de dicho concepto, lo que coincide con el inicio de las transmisiones televisivas de peleas de boxeo, según el especialista en boxeo de About en español, Ricardo López Juarez. La clasificación la hizo tomando en consideración récords, títulos, relatos, reconocimiento histórico y videos.

Algunos nombres se pueden discutir; en otros caso, se echan en falta otros indiscutibles, como Rocky Marciano, campeón de los pesados, que se retiró invicto en 1956, y Genne Tuney, quién derrotó a Joe Louis en dos ocasiones y se retiró con el impresionante palmarés de 65 victorias, una  derrota y un empate, en 1928.

Por ahí también pueden faltar Mike Tyson (58-6-2 [44 KOs]), Jack Dempsey (66-6-11 [51 KOs]), Salvador Sánchez (46-1-1 [44 KOs]) o Juan Manuel Márquez (64-7-1 [40 KOs], pero en general, es una lista representativa.

• 20. LENNOX LEWIS

El enorme peleador nacido en Londres no tuvo el empuje de Joe Frazier, el poderío descomunal de George Foreman, la explosividad de Mike Tyson ni el talento natural de Evander Holyfield, pero tal vez fue el más completo de todos ellos. Muy fuerte, con sólido manejo de todos los golpes así como de las situaciones en el ring y una capacidad defensiva superior entre boxeadores de su tamaño, Lewis se coronó campeón por primera vez en 1993. Para 1999, cuando dominó en dos combates a Holyfield (aunque el primero fue declarado como empate), alcanzó el estatus de monarca indiscutible, manteniéndose así prácticamente hasta su retiro en 2003. Su marca fue de 41-2-1 (32 KOs). Entró en el Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 2009.

• 19. RICARDO LÓPEZ

El mundialmente admirado ‘Finito’ peleó casi siempre en la división de las 105 libras, la del peso mínimo, pero no conoció la derrota y existen argumentos para alegar que él, dada su talla, ha sido uno de los más grandes de la historia libra por libra. El originario del barrio de Tacubaya en la Ciudad de México, un paquete de rapidez, técnica y poder, se coronó campeón de peso paja en 1990 y defendió su campeonato 21 veces consecutivas, una cifra impresionante, antes de agregar otro cetro de la categoría y también conquistar la corona de peso minimosca en 1999. Su récord final fue 51-0-1 (38 KOs) e ingresó al Salón de la Fama en 2007.

• 18. PERNELL WHITAKER

Cuando se piensa en boxeadores rápidos de los últimos tiempos casi siempre viene a la mente el nombre de Pernell Whitaker, quien gracias a sus veloces manos, elusividad y boxeo preciso logró ser campeón mundial en cuatro distintos pesos: ligero, superligero, welter y superwelter. El nativo de Norfolk, Virginia fue campeón olímpico de 1984 y se coronó monarca profesional por primera vez en 1989. Fue en la división de los welter donde, contra rivales más poderosos, se notó más su destreza, al mantener el trono entre 1993 y 1997 con victorias sobre gente como Buddy McGirt, Julio César Vázquez, Wilfredo Rivera y un empate ante el invicto Julio César Chávez que muchos consideraron un regalo para el gran campeón mexicano. Su récord final fue 40-4-1 (17 KOs). Ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 2008.

• 17. EDER JOFRE

El ‘Gallo de Oro’ fue el mejor boxeador de la historia de Brasil, con una carrera impresionante que le vio ascender al campeonato mundial de peso gallo en 1960. Muy completo en el ring, el nacido en Sao Paulo fue monarca indiscutible hasta que el japonés Fighting Hamada le quitó lo invicto en 1965 luego de 50 peleas. Hamada le volvió a ganar un año más tarde (las únicas derrotas de ‘Jofrinho’ en su carrera) y Jofre se retiró, pero volvió para ser monarca en peso pluma en 1973. Su récord final fue 72-2-4 (50 KOs) y llegó al Salón de la Fama en 1992.

• 16. RUBÉN OLIVARES

El boxeador más popular de México hasta antes del ascenso de Julio CésarChávez lo fue el famoso ‘Púas’, quien ha sido uno de los más grandes pesos gallos de todos los tiempos. Fuerte, con una pegada brutal, uno de los mejores ganchos al hígado de la historia y una quijada de granito, Olivares ganó sus primeras 24 peleas por nocaut y tras un empate hilvanó 25 victorias más, 24 de ellas por la vía rápida antes de ir por el campeonato mundial de peso gallo en 1969 contra Lionel Rose. El originario de la Ciudad de México ganó por nocaut, para no variar. Hasta su primera derrota, contra Chucho Castillo en 1970 en el Forum de Inglewood, Olivares tenía una marca de 61-0-1 y 55 nocauts. También fue campeón de peso pluma y su récord final fue 89-13-3 (79 KOs). Ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1991.

• 15. MARVIN HAGLER

Uno de los más grandes pesos medianos de la historia, Hagler se coronó en 1980 y realizó 12 defensas exitosas hasta una discutida derrota por decisión contra ‘Sugar’ Ray Leonard en 1987, tras la cual se retiró. Poderoso, valiente, relativamente versátil, resistente y con mucho corazón, el nacido en Newark, Nueva Jersey venció a leyendas como Roberto Durán, Thomas Hearns, Vito Antuofermo y John Mugabi, además de una buena cantidad de respetables oponentes en la primera parte de su carrera, cuando no le daban la oportunidad de disputar un campeonato mundial. Su récord fue de 62-3-2 (52 KOs) y entró al Salón de la Fama en 1993.

• 14. CARLOS MONZÓN

Seis años después de su última derrota, el nacido en la provincia argentina de Santa Fe conquistó el título mundial de peso mediano en 1970 al vencer al italiano Nino Benvenuti en Roma. Resulta impresionante que ‘El Escopeta’ nunca volvería a ser derrotado en un ring en una carrera que se extendió hasta 1977. Sus 14 defensas exitosas de la división fueron entonces un récord y hay quienes lo consideraron el mejor mediano desde el mítico ‘Sugar’ Ray Robinson. El más grande boxeador argentino de la historia tenía una pegada demoledora (10 de sus 15 peleas de campeonato mundial las ganó antes del límite) pero no por eso era limitado cuando tenía que boxear y sumar puntos. Su récord final fue de 87-3-9 (59 KOs). Fue entronizado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1990.

• 13. ALEXIS ARGÜELLO

Los años 70 vieron a varios boxeadores latinoamericanos de grandes condiciones dominar el deporte y uno de ellos fue el ‘Flaco Explosivo’, quien a lo largo de su carrera fue campeón en tres distintas divisiones sin nunca perder dentro del ring alguno de sus títulos. Nacido en Managua, Nicaragua, Argüello primero se coronó en peso pluma en 1974 al vencer a Rubén Olivares. Agregó el de peso superpluma en 1978 y el de ligero en 1981. Su poder de puños le distinguió, pero sus fundamentos para boxear, con buena defensa y habilidad para combinar sus envíos le llevó a la grandeza como peleador. Entre 1974 y 1982 llegó a tener un saldo de 41-1, incluyendo 19 victorias en pleitos de campeonato mundial. Su récord final fue de 77-8 (62 KOs). Ingresó al Salón de la Fama en 1992.

• 12. SANDY SADDLER

Joseph ‘Joey’ Saddler, originario de Boston, es uno de los grandes boxeadores de la historia que no siempre reciben debido reconocimiento. Un simple dato habla de la calidad del espigado gladiador, cuya carrera se extendió de 1944 a 1956: venció al legendario Willie Pep en tres de cuatro enfrentamientos. A pesar de su languidez, Saddler fue uno de los mejores noqueadores del boxeo moderno con un total de 103 KOs (fue noqueado sólo una vez, en la segunda de sus 162 peleas profesionales) y un tipo de excepcional bravura en el ring. Este múltiple campeón de peso pluma tuvo una marca final de 144-16-2, con muchas de esas derrotas en la parte final de su carrera. Su ingreso al Salón de la Fama del Boxeo Internacional ocurrió en 1990.

• 11. ÓSCAR DE LA HOYA

El originario del Este de Los Ángeles demostró el hambre de triunfo y las herramientas para ser exitoso en el boxeo desde que era amateur. De la Hoya ganó su primer campeonato mundial en 1994 en peso superpluma y fue agregando cetros en otras divisiones hasta sumar en seis de ellas. Cuando estaba en su mejor forma, el más distinguido de los boxeadores mexicoamericanos de la historia contó con una técnica depurada, muchas piernas en el ring, tremenda rapidez en sus combinaciones y muy buena defensa, la cual realmente nunca perdió. Además, fue un peleador muy inteligente para planear sus contiendas y manejarlas ya en plena acción. El ’Golden Boy’, nada menos que el boxeador más taquillero y lucrativo del boxeo moderno a juzgar por las megafunciones de pago por evento en las que estuvo involucrado, fue uno de los mejores libra por libra a mediados de los 90 cuando pasó sobre rivales como Julio César Chávez, Miguel Ángel González y Pernell Whitaker. Se mantuvo en esa categoría hasta su discutida derrota contra Félix Trinidad en 1999, cuando perdió lo invicto luego de 31 victorias. Se retiró con récord de 42-4 (35 KOs) y su lugar en el Salón de la Fama está más que asegurado.

• 10. WILFREDO GÓMEZ

Difícilmente otro boxeador, en cualquier categoría, puede superar la contundencia que Wilfredo Gómez demostró en el cuadrilátero en una fabulosa carrera que le supuso la conquista de campeonatos mundiales en tres distintas divisiones. El llamado ‘Bazooka’, nacido en San Juan, Puerto Rico debutó como profesional con un empate pero luego ganó sus siguientes 32 pleitos, todos por nocaut, un récord histórico del boxeo para un púgil que llegó a ser campeón mundial. Además, gracias a esa increíble dinamita en los puños, Gómez estableció un récord de las 122 libras al hacer 17 defensas exitosas del campeonato que obtuvo en 1977, todas antes del límite. Su más aclamado triunfo fue el logrado en 1978 contra el mexicano Carlos Zárate, quien a su vez llegaba al encuentro invicto en 52 peleas con 51 nocauts. Gómez, quien más tarde obtendría coronas de peso pluma y superpluma, se retiró con récord de 44-3-1 (42 KOs). Ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1995.

• 9. MANNY PACQUIAO

Una de las grandes distinciones de Pacquiao es la manera dominante en la que fue subiendo de divisiones y ganando grandes combates, desde mosca hasta welter. La carrera de este hombre nacido en General Santos, Filipinas tuvo su parteaguas cuando el entrenador Freddie Roach empezó a trabajar con él a principios de la década de los 2000s. El zurdo Pacquiao fue mejorando rápidamente y pasó de ser un peleador rápido y arrojado pero sin técnica a uno de los más completos del boxeo contemporáneo, capaz de hacer ajustes en combate y ofrecer relampagueantes combinaciones. Sus progresos fueron corroborados con triunfos en la mayor escena contra leyendas como Marco Antonio Barrera, Erik Morales, Juan Manuel Márquez, Óscar de la Hoya, Miguel Cotto y Shane Mosley, entre otros, que le ayudaron a desbancar temporalmente a un ausente Floyd Mayweather Jr. como el mejor boxeador libra por libra, tal vez entre 2008 y 2011. Su récord hasta diciembre de 2012 era de 54-5-2 (38 KOs).

• 8. ROBERTO DURÁN

Nacido en El Chorrillo, Panamá, Durán hizo historia con sus títulos en cuatro divisiones a través de cinco décadas y con cerca de un 70% de sus triunfos por nocaut, con lo que honró ese apodo universal de ‘Manos de Piedra’. Durán primero ganó el título de peso ligero en 1972 al vencer a Ken Buchanan en el Madison Square Garden de Nueva York. Muchos piensan que él fue el mejor boxeador de la década pues se mantuvo en el trono hasta 1978, con un total de 12 defensas exitosas (11 por KO), antes de decidir subir de división. También, muchos lo consideran el más grande boxeador hispano de todos los tiempos. Muy fuerte pero versátil, y con un estilo de ataque constante, incansable, ‘Manos de Piedra’ siguió siendo de los mejores del mundo en los 80 con un histórico triunfo en peso welter contra ‘Sugar’ Ray Leonard, a quien le quitó lo invicto. En la parte final de su carrera llegó a ostentar versiones de campeonato en peso superwelter y mediano. Sus impresionantes números finales fueron de 103-16 (70 KOs). Fue entronizado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 2007.

• 7. JULIO CÉSAR CHÁVEZ

El primer boxeador mexicano en coronarse campeón en tres distintas divisiones llegó a ser considerado el mejor del mundo libra por libra en periodos de finales de los 80 y sobre todo a principios de los 90. Chávez, originario de Ciudad Obregón, en el estado de Sonora, pero avecindado en Culiacán, Sinaloa fue en el ring una combinación de soltura, buena técnica, incluyendo ese salvaje gancho al cuerpo; considerable poder, increíble quijada e indomable determinación. Su récord perfecto de 87-0 hasta 1993 cuando subió a peso welter resulta impresionante en el boxeo de los últimos tiempos. ‘J. C.’ había sido campeón de peso superpluma desde 1984, ligero desde 1987 y superligero desde 1989. Por supuesto, el sello que distinguió a Chávez, considerado por muchos el más grande boxeador hispano de la historia, fue su contante actividad contra los mejores de su tiempo: sostuvo 37 combates de campeonato mundial, con 31 victorias en esas peleas, 27 defensas exitosas de un cetro mundial y 21 nocauts conseguidos en peleas titulares, todos ellos récords temporales o vigentes. Además, le ganó a 19 púgiles que alguna vez fueron monarcas mundiales. Se retiró con marca de 107-6-2 (86 KOs) y fue entronizado al Salón de la Fama en 2011.

• 6. MUHAMMAD ALI

El 30 de octubre de 1974, el deporte del boxeo vivió uno de sus momentos más determinantes. Ante una multitud en el estadio de Kinshasa, Zaire (ahora República Democrática del Congo), Muhammad Ali invitó al entonces invicto campeón mundial George Foreman a acosarlo y atacarlo con sus poderosos golpes sobre las cuerdas del ring round tras round. Con su astucia y habilidad defensiva, el nativo de Louisville, Kentucky supo evitar grandes daños y en el octavo round, cuando el imponente Foreman se vació y se descuidó, Ali lo acabó. Esa noche memorable, que revolucionó al deporte mundial por varias razones, dejó para la posteridad la inteligencia superior y la grandeza libra por libra de quien es considerado el más trascendente boxeador de todos los tiempos. Ali ya había sido campeón mundial a mediados de los 60. Pero después del triunfo en Kinshasa logró 10 defensas exitosas y tras perder la corona en 1978 contra León Spinks la recuperó ese mismo año para ser el primero de la historia en ganar el título de la división reina del boxeo tres veces. Ali no fue el peso completo de mayor talla, ni el más potente, y tal vez tampoco el más rápido, pero sí el que supo aprovechar mejor sus virtudes y también el más revolucionario. Su récord final fue 56-5 (37 KOs) y sus cinco designaciones como Peleador del Año de la prestigiada revista de boxeo The Ring no tienen precedente. Ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1990.

• 5. FLOYD MAYWEATHER JR.

Posiblemente en el pasado cuarto de siglo no ha habido un boxeador más completo que Floyd Mayweather Jr. y como prueba está su récord perfecto como profesional. Nacido en Grand Rapids, Michigan y de familia de boxeadores, Mayweather ha sido campeón mundial en cinco distintas divisiones (superpluma, ligero, superligero, welter y supewelter) y uno de los boxeadores más taquilleros de la historia en base a compra de transmisiones de pago por evento. Mayweather se ha distinguido con el tiempo por su insuperable habilidad defensiva, tal vez el mejor de la historia para evitar ser golpeado, una de las grandes premisas de este deporte. Pero su repertorio va mucho más allá: puede lanzar con éxito cualquier tipo de golpe, tiene una puntería asombrosa, es súper rápido para hacer combinaciones, cuenta con respetable poder, camina el cuadrilátero tal vez mejor que nadie de toda su generación y es muy inteligente para encontrar las debilidades del oponente. Su enorme legado sólo se ha visto empañado por un estilo de boxeo en ocasiones demasiado precavido, además de una ácida personalidad que incluso le ha acarreado serios problemas legales fuera del deporte. Hasta mayo de 2013, su récord era 44-0 (26 KOs) y por supuesto tiene asegurado un lugar entre los inmortales del boxeo.

• 4. ‘SUGAR’ RAY LEONARD

Entre 1979, cuando se coronó campeón mundial por primera vez al vencer a Wilfred Benítez, y hasta 1987 cuando derrotó a Marvin Hagler, no hubo un boxeador más electrizante de cualquier división que ‘Sugar’ Ray Leonard. En ese periodo, el nacido en Rocky Mount, North Carolina sólo sostuvo 10 combates y ni siquiera la mayor parte de ellos contra rivales de élite. Aun así, sus triunfos sobre Roberto Durán en 1980 (cinco meses después de que ‘Manos de Piedra’ le había quitado lo invicto), Thomas Hearns en 1981 y Hagler en 1987 convirtieron a Leonard en la mayor atracción del boxeo en la era post-Ali y pre-Tyson. Originalmente campeón de peso welter, el fascinante Leonard, con esa incomparable rapidez de manos, sorprendente agilidad para un púgil de su talla y gran contundencia, conquistaría cetros mundiales en otras cuatro divisiones y sus únicas otras dos derrotas fueron en sus dos combates finales, ya en los 90. Leonard, el primer boxeador en rebasar los 100 millones de dólares en bolsas, acabó su carrera con marca de 36-3-1 (25 KOs). También leyenda del boxeo amateur, Leonard ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1997.

• 3. WILLIE PEP

Existe consenso en que no ha habido en la historia un mejor peleador de divisiones pequeñas que Gugliermo Papaleo, mejor conocido como Willie Pep, originario de Middletown, Connecticut. El más grande peso pluma que haya existido, Pep construyó una monumental carrera de 26 años de duración (1940-1966) que ha sido la más prolífica del boxeo moderno. Excepto por Sandy Saddler, quien lo derrotó en tres de cuatro enfrentamientos, el hombre de ascendencia italiana tuvo saldo de 228-8-1 frente a todos sus demás oponentes, un récord difícil de creer. Ortodoxo pero con una extraordinaria habilidad para incomodar al rival siempre presentándole distintos perfiles y ángulos, Pep fue un maestro del boxeo fino, recorriendo el cuadrilátero con sapiencia y soltando golpes oportunistas arriba y abajo que le permitieron ganar por puntos la gran mayoría de sus desafíos. Una de las leyendas en torno a Pep es que en un combate de 1946 ganó un round sin haber tirado un solo golpe, lo cual suena absurdo y no está comprobado. Pep no contaba con gran poder de puños pero también es cierto que muchas veces fue el peleador más pequeño en el ring, por lo que cobra aún mayor mérito que haya sostenido 1,956 rounds como profesional. Se coronó por primera vez a los 20 años de edad con un triunfo sobre Chalky Wright en 1942. Antes de su primera derrota contra Saddler, en 1948, su marca era asombrosa: 134-1-1. Volvió a ser monarca entre 1949 y 1950 tras vencer a su némesis. Pep colgó los guantes con un récord de 229-11-1 (65 KOs). Su ingreso al Salón de la Fama del Boxeo Internacional fue automático en 1990.

• 2. JOE LOUIS

Joseph Louis Barrow, nacido en Lafayette, Alabama ha sido considerado casi de manera unánime el mejor peleador de peso completo de la historia. Tras emigrar en su adolescencia a Detroit, comenzó su carrera a los 17 años de edad. Por el entorno social de racismo en Estados Unidos y los nubarrones de nacismo a nivel internacional, el crecimiento y eventual coronación de Louis gracias a un triunfo sobre James ’Cinderella Man’ Braddock en 1937, se convirtió en un verdadero héroe americano. Poderoso con ambas manos, de increíble resistencia, muy disciplinado, sorprendentemente compacto en sus combinaciones para un hombre de su tamaño y con ese deseo de triunfo que le permitió hacer historia, el llamado ‘Bombardero Café’ registró el reinado más asombroso que haya visto el deporte del boxeo, pues defendió con éxito su título de los completos un récord de 25 ocasiones consecutivas, 21 de ellas por nocaut gracias sobre todo a su devastadora mano derecha. El campeonato indiscutible fue suyo del 22 de junio de 1937 hasta que anunció su retiro el 1 de marzo de 1949, un increíble total de 140 meses. Leyendas como Max Schmeling (quien le había ganado en Yankee Stadium en 1936), Arturo Godoy, Billy Conn y Jersey Joe Walcott sucumbieron ante la calidad de Louis, quien regresó al ring pero fue vencido por Ezzard Charles 14 años después de su primera derrota. La tercera y última vez que alguien superó a Louis fue hasta el combate final de su carrera, en 1951 contra Rocky Marciano. Su récord final fue 66-3 (52 KOs) y su llegada al Salón de la Fama ocurrió en 1990.

• 1. ‘SUGAR’ RAY ROBINSON

Walker Smith Jr., mejor conocido como ‘Sugar’ Ray Robinson, es universalmente reconocido como el más grande boxeador puro o, libra por libra, un término inventado a su medida. Incluso grandes como Joe Louis y Muhammad Ali lo reconocieron como el número 1. Tras una carrera amateur perfecta (85-0), el originario de Ailey, Georgia hizo su debut profesional en 1940 y ganó sus primeros 40 combates, 29 de ellos por nocaut, antes de perder lo invicto ante Jake LaMotta, a quien vencería en los otros cinco enfrentamientos que sostuvieron. Después de ese tropiezo, Robinson ganó sus siguientes 33 peleas además de un empate antes de conquistar su primer campeonato mundial en peso welter con una decisión unánime sobre Tommy Bell en el Madison Square Garden de Nueva York. A partir de entonces, ya como monarca, se convirtió en una súper estrella con innumerables triunfos y un boxeo fluido, excelentes movimientos, un jab fenomenal y poder con ambas manos. Robinson dejó vacante el cetro welter para subir a la división de los medianos y el 14 de febrero de 1951 apaleó a LaMotta para conseguir el título. Randy Turpin le quitó la corona ese año por decisión y de paso una racha invicta de 90 peleas. Pero el gran Robinson la recuperó dos meses más tarde por nocaut ante más de 60,000 espectadores en el estadio de béisbol Polo Grounds de Nueva York. Con 30 años de edad volvió a ser campeón mundial y luego decidió retirarse a finales de 1952. Regresó al ring y en 1955 se coronó otra vez en peso mediano al vencer a otro histórico, Carl Bobo Olson. Todavía ganó ese cetro dos veces más entre 1957 y 1958 con triunfos sobre Gene Fullmer y Carmen Basilio, la primera vez que alguien ganó cinco veces el campeonato mundial de alguna división. Robinson, quien enfrentó a 18 campeones del mundo durante su carrera, se retiró en 1965 con una marca de 173-19-6 (108 KOs), con 16 de esas 19 derrotas llegando después de 1955, es decir, ya avanzada su carrera. Ingresó al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1990.

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