Abogado de SQM Acudió al Juego Sucio: Comparó a la Fiscalía con la Stasi y Ventiló Relación Sentimental de Uno de los Fiscales

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En confirmación de la sensación térmica de que están en juego temas mayores, el abogado de SQM, Gabriel Zaliasnik, acudió al juego sucio y tiró la caballería encima. Cuestionó el vínculo sentimental entre Marisa Navarrete, la ex funcionaria del Servicio de Impuestos Internos que destapó el fraude al FUT, y el fiscal Emiliano Arias, parte del equipo que lleva la investigación, acusó un “doble estándar” de la Fiscalía al pedir inhabilitar a un miembro del Tribunal Constitucional, y terminó comparándola con la Stasi. Claro que en la misma tarde tuvo que salir a balbucear excusas.

 

“Este caso partió por el caso FUT, que se inició por una denuncia de una ex jefa de la Oficina de Litigación Penal del Servicio de Impuestos Internos, la señora Marisa Navarrete, quien –dicho sea de paso- es la pareja o cónyuge de uno de los fiscales a cargo de la investigación”, dijo Zaliasnik a radio Cooperativa, para luego, a partir de ello, acusar un supuesto “doble estándar” de la Fiscalía al pedir inhabilitar a un miembro del Tribunal Constitucional para conocer el requerimiento a favor de la minera.

“¿Qué ocurre cuando le denunciante de esta causa, la que inicia todo esto, que hace de vocera, prácticamente, que va de canal en canal, de radio en radio, (…) es la cónyuge, la pareja, de uno de los señores fiscales, donde ella emplaza al Servicio de Impuestos Internos, donde señala que el SII está actuando en forma incomprensible, errática, extraña; hace interpretaciones legales para señalar cuál es la interpretación correcta de la legislación tributaria en esta materia? ¿Eso no inhabilita, no contamina la investigación? Yo creo que el Ministerio Público tiene que someterse al mismo test de blancura o de escrutinio al que quiere someter a otras autoridades del país”, criticó Zaliasnik.

Asimismo, el ex presidente de la Comunidad Judía de Chile destacó que el dueño de SQM, Julio Ponce Lerou, no ocupó su derecho a permanecer en silencio al ir a declarar ante la Fiscalía.

De todos modos, el defensor reivindicó como válida esa posibilidad, -ocupada por Jovino Novoa al ir ayer a declarar por otra arista del caso-, así como también la negativa de SQM de entregar información contable a la Fiscalía, si es correspondiente a un período que sobrepase el que figura en la querella del SII.

“Esta idea de que uno al no entregar información o al no declarar prácticamente se transforma, de cara a la opinión pública, en alguien que no colabora o no contribuye, es un completo error en cómo entendemos el sistema penal chileno, que permite a cualquier persona en una investigación no sólo guardar silencio, no sólo no autoincriminarse. Yo no tengo por qué colaborar o entregar información…”, dijo el abogado.

“En aras de poner en un altar la transparencia (…) no podemos sacrificar el derecho a defensa de las personas, porque (…) caemos en las prácticas de países totalitarios, y lo menos que queremos, como ciudadanos, es que tengamos un Ministerio Público que haga ejercicios como la Stasi en Alemania Oriental, que sea una suerte de órgano persecutor totalitario”, añadió el abogado.

Para el abogado, los fiscales “no investigan en el aire, lo que tienen que hacer es investigar un hecho que eventualmente sea constitutivo de delito. En el caso de los delitos tributarios, ese hecho lo define única, exclusiva y discrecionalmente, por mandato de la ley, el Servicio de Impuestos Internos, no lo puede definir el Ministerio Público ex ante para intentar salir en una suerte de expedición de pesca para ver si encuentran algún tipo de antecedente que corrobore meras sospechas o conjeturas que no tengan asidero, quizás, en la realidad”.

Por tanto, no respetar esto es “pretender dar vuelta o invertir el orden procesal por la vía de que sea el Ministerio Público quien, con la argucia de sostener que pudieran haber otros hechos ilícitos –eso es, casi, forzadamente- salga a pesquisar información para encontrar, aparentemente, evidencia (…) Es derechamente invertir todo nuestro sistema procesal en materia de delitos tributarios”.

Fuente: The Clinic

Gabriel Zaliasnik se excusó tras comparar a la Fiscalía con la Stasi

El abogado Gabriel Zaliasnik, consejero legal de la empresa SQM, ofreció «excusas» tras haber comparado la labor de la Fiscalía en el caso Penta con el actuar de la Stasi, la policía política de la República Democrática Alemana (RDA).

«No podemos sacrificar el derecho a defensa de las personas, porque (…) caemos en las prácticas de países totalitarios, y lo menos que queremos, como ciudadanos, es que tengamos un Ministerio Público que haga ejercicios como la Stasi en Alemania Oriental, que sea una suerte de órgano persecutor totalitario», dijo el ex presidente de la Comunidad Judía de Chile a El Diario de Cooperativa.

Sus dichos merecieron el inmediato rechazo de Camilo Escalona, quien vivió en la RDA durante su exilio: «Me parece entera y totalmente inaceptable su comparación. En nuestro país a ninguna persona se la ha secuestrado de manera ilegal, en nuestro país no hay campos de concentración secretos, en nuestro país no hay ni siquiera un centro de detención que pueda mantener personas recluidas de manera ilegal», dijo el ex senador socialista.

«La comparación que hace el señor Zaliasnik del sistema democrático chileno con un estado totalitario es un error jurídico garrafal y, desde el punto de vista político, es francamente una monstruosidad», agregó en El Primer Café el ex timonel PS, quien consideró especialmente «desafortunado» el comentario por la vinculación que tiene Zaliasnik con la Comunidad Judía.

«Debiera haber un manto de desconfianza sobre las opiniones de aquéllos que tienen parte, que tienen interés creado en las causas y buscan desprestigiar a las instituciones que los persiguen», reflexionó en el mismo programa el ex subsecretario Jorge Correa Sutil (DC).

A través de su cuenta en Twitter el abogado reconoció que la analogía fue «desafortunada» y se excusó ante «la eventualidad» de que alguna persona interpretara su «exceso retórico como ofensa».

«No era el próposito al subrayar mi argumento», explicó.

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