Si Gana la Ulltraizquierda, Gana la Derecha

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Para los medios y para los ojos del activo político, los movimientos sociales y sus organizaciones están más en la mira que nunca. Cuando los movimientos sociales cumplen su gran objetivo de hacerse visibles, no sólo se cambia el panorama político del país con la influencia temática de la organización, sino también se abren nuevas disputas políticas, se abren nuevas luchas de clase, porque el diente de diferentes fuerzas políticas se alarga por ellas. Por tanto la configuración ideológica y la lucha por el poder de éstas, dialécticamente, cambian.

 

Así, la atención de los medios y sus mil y una tendenciosas custodias a estas nuevas luchas dirigenciales de movimientos sociales, se hacen manifiestas. Por eso hoy más que antes, como ejemplo, se televisan debates de federaciones estudiantiles.

    …los jóvenes caen en el juego “rebelde” de entender a todo partido político como enemigo de causas sociales, lo que es un error, ya que cada partido representa intereses de clase y, por tanto, deben ser analizados como representantes políticos de intereses específicos, y no como organizaciones homogéneas…

La función “politizadora” de los medios tiende a montar como parámetro a los comunistas. Con ésto, se acentúa el sensacionalismo político de agudizar las expresiones ideológicas, suponiendo que toda pérdida dirigencial del Partido Comunista es una superación de tal organización y por tanto, un retroceso ejemplificador de la popularidad de este partido.

Además, desde las últimas y más agitadoras movilizaciones se vio una fuerte correlación y consecuencia del Partido Comunista y sus Juventudes Comunistas, con los movimientos sociales, especialmente estudiantiles, siendo protagonistas en las cabezas líderes y  dirigenciales Así, toda nueva pérdida eleccionaria en estas orgánicas, significa que el Partido y la izquierda pierde y se hace caduca.

Por ende, no nos sorprendamos que nuevamente, debido al triunfo en la USACH de una organización política ultraizquierdista, se vengan nuevas transmisiones televisadas de análisis y acentuaciones de la pérdida de los comunistas en “su nicho” estudiantil.

Pero la reflexión debe ir más allá de aquello. No olvidemos la despolitización de la sociedad en Chile, y sobre todo el rol enajenador del sistema neoliberal instalado desde la dictadura militar en la superestructura, para que las instituciones se separen cada vez más de lo social; e instalado en el colectivo subjetivo, para que se desconfíe de las herramientas políticas como son los partidos políticos.

Ante eso, los jóvenes caen en el juego “rebelde” de entender a todo partido político como enemigo de causas sociales, lo que es un error, ya que cada partido representa intereses de clase y, por tanto, deben ser analizados como representantes políticos de intereses específicos, y no como organizaciones homogéneas (cae aquí la culpa del binominal y su modus operandi a través de la política del consenso para homogenizar la política).

La pregunta no es por qué pierden los comunistas, sino por qué está ganando el nihilismo y la miopía política con la ultraizquierda, o por qué gana la despolitización y el conservadurismo con la derecha. Lo que sí, es que con estas dos opciones, gana lo mismo, EL GREMIALISMO, o sea, el sistema neoliberal.

Fuente: El Quinto Poder

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