La Elite Conservadora Tras las Clínicas de la Cámara de la Construcción que se Oponen a la Ley de Aborto

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La única red de salud laica que hasta el momento ha anunciado públicamente que en sus establecimientos no comulgarán con la eventual despenalización del aborto, es controlada por un gremio marcado por la Universidad Católica, el mundo ingenieril y la Iglesia católica, donde el asesor del directorio de la Cámara es el director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, Luis Larraín Arroyo, y el presidente del brazo financiero de la entidad es el ex ministro DC Alberto Etchegaray Aubry, hombre que tiene su propio sitial dentro del mundo eclesiástico.

   
“Nosotros no vamos a prestarnos para que se practique el aborto en nuestras clínicas”. La decisión, anunciada hace un par de semanas por el gerente general de Red Salud, Ricardo Silva Mena, involucra a 17 clínicas a nivel nacional. Instituciones laicas donde se aplicaría la postura de la Pontificia Universidad Católica (PUC) que, a través de su rector, Ignacio Sánchez, manifestó su completo rechazo a realizar esta práctica si se aprueba el proyecto de ley enviado por el gobierno que abre la puerta a que se realice este tipo de procedimientos bajo tres causales: peligro de la vida de la madre, inviabilidad del feto o violación.

Red de Salud, es el brazo prestador de salud controlado por la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) a través de Inversiones la Construcción S.A. (ILC), brazo financiero del gremio. Hasta el momento es la única red de salud laica en advertir que en sus establecimientos no se realizarán abortos.

Después del anuncio de la PUC -sobre el cual 62% de la población estaría en desacuerdo según Encuesta Plaza Pública Cadem- otras dos instituciones se sumaron: el Hospital Parroquial de San Bernardo, relacionado también a la Iglesia Católica, y la Clínica los Andes, vinculada al Opus Dei.

Clínica Tabancura, Clínica Bicentenario, Clínica Avansalud, Clínica Iquique, el Hospital Clínico de Viña del Mar y la Clínica Arauco Salud a través de su subsidiaria Megasalud, son parte de la red del gremio junto a otras 11 clínicas y 33 centros médicos de atención ambulatorio a lo largo de Chile, donde no se realizarían abortos aunque la ley lo permita.

Según la Memoria de ILC de 2013, Red Salud fue la responsable del 4,15% de los dividendos recibidos ese año, que alcanzaron más de 57 mil millones de pesos. Mientras que sus filiales Isapre Consalud y AFP Habitat representaron el 13,8% y el 61,4% respectivamente.    

Fuentes del sector, señalan que en la Cámara Chilena de la Construcción, las empresas lucrativas que se administran a través de ILC, tienen un grado de autonomía importante. “Hay dos visiones dentro de la Cámara, pero pesan más los sectores tradicionales, al igual que en el resto de los gremios empresariales. Se cumplen todos los requisitos de la elite: los miembros de sus directorios asistieron a colegios y universidades de elite, con credo religioso. La Universidad Católica es muy fuerte en estas dos visiones, pero probablemente por la forma cómo opera por dentro una decisión de esa naturaleza debe responder más a personajes dentro de la Red de Salud”.

Estas dos almas dentro del gremio y sus negocios asociados se hacen patentes en la decisión de cerrar las puertas a futuros procedimientos abortivos. Por una parte, fuentes de la Cámara afirman que “los dichos de Silva cuentan con el respaldo interno de la entidad y que, aunque el tema del aborto no se ha tratado en el directorio de Red Salud ni en el de la Cámara, sí se abordó en varias oportunidades -la última vez hace seis meses- el de la fertilización in vitro en la mesa de Red Salud y el acuerdo fue no incursionar en prácticas relacionadas con lo que consideran manipulación de la vida. Por lo tanto, los dichos de Silva extrapolaron esa decisión a la práctica del aborto en las circunstancias previstas en el proyecto de ley”.

Paralelamente, otras fuentes al interior del gremio señalan “que la decisión del aborto no se ha hecho. La Cámara Chilena de la Construcción se caracteriza por analizar profundamente temas complejos como este, se hacen reflexiones y aún no se ha dado sobre este caso”.

Por ahora, el anuncio dado por el gerente general de Red Salud, Ricardo Silva, opera en favor del ala más conservadora del gremio y sus empresas lucrativas.

CONSERVADURISMO DE ELITE

Los directorios de la CCHC, ILC y Red Salud, cuentan con miembros cuyo perfil concuerda con una visión del mundo empresarial conservador y católico que ha hecho la cruz a la despenalización del aborto, y que ha tenido diversas expresiones mediáticas, como la columna del gerente general de Quiñenco, Francisco Pérez Mackenna publicada el fin de semana anterior en La Tercera.

Año a año, los nombres se van repitiendo e ingenieros y egresados de la Pontificia Universidad Católica ganan por mayoría. En la CCH tres de sus cinco directores actuales estudiaron en esa casa de estudios y son padres de familias numerosas, que van desde los tres a los siete hijos.

En tanto más de la mitad de los nueve directores de ILC egresaron de la UC, entre los que se cuenta el ex ministro DC René Cortázar Sanz. En la Red de Salud, de los siete directores, cuatro asistieron al plantel católico.

Algunos nombres encarnan más que otros la influencia de la elite conservadora nacional.

Según fuentes cercanas al sector, “un personaje muy presente e influyente en la Cámara de la Construcción es el director ejecutivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Luis Larraín Arroyo”.

El economista, que junto a Hernán Büchi y Cristián Larroulet creó el think thank ligado a la derecha neoliberal, actualmente es asesor del directorio del gremio. Pero sus vínculos con el brazo médico de la CCHC son anteriores: cuando la Cámara Chilena de la Construcción creó Red de Salud S.A. en 2008 fue nombrado gerente general de la empresa, cargo al que renunció ese mismo año, siendo reemplazado por Ricardo Silva Mena.

Luis Larraín, padre de cinco hijos, uno de los cuales es director de la Fundación Iguales, también fue miembro de los directorios de varias de sus entidades, como la Administradora de Clínicas Regionales, la Clínica Regional Portada de Antofagasta y la Clínica la Construcción.

Egresado del Saint George, estudió ingeniería comercial en la PUC y fue ministro director de la Oficina de Planificación Nacional de Chile (Odeplan) durante el último año de la dictadura. También fue investigador de la publicación Economía y Sociedad, dirigida por José Piñera y fue asesor ministerial cuando éste fue nombrado titular de Trabajo.

Hoy, Larraín es presidente del directorio Cruzados SADP, la concesionaria que lidera el club de fútbol de la Universidad Católica, y escribe regularmente columnas en la revista Capital, el Diario Financiero y El Mercurio.

En este último medio, y un par de días después del anuncio realizado por Ricardo Silva, escribió una columna sobre el aborto y el proyecto de ley de Bachelet, criticando la iniciativa y respaldando la postura del rector de la PUC, Ignacio Sánchez, sobre la negativa a realizar abortos en los centros de salud ligados al plantel, señalando que “el rector defiende un mínimo derecho a la objeción de conciencia de los médicos que allí trabajan y el derecho de las instituciones de definir los principios de su acción”.

El director ejecutivo de Libertad y Desarrollo también rechazó el argumento de que “quien recibe fondos públicos debe dejar de lado sus principios y obligatoriamente practicar abortos. Los fondos públicos que un gobierno administra transitoriamente, no pueden servir para que este imponga sus particulares creencias a los ciudadanos”.

La Red Megasalud, también de la CCHC, es uno de los cinco prestadores privados que en 2014 recibieron la mayor cantidad de recursos por parte del Estado por copago de bonos Fonasa. De los 633 mil millones repartidos, más de 15 mil millones de pesos (MM $15.885) llegaron a las arcas de Megasalud, lo que representa el 2,5% del total. La Universidad Católica también es parte de este ranking, publicado por La Tercera, con casi 20 mil millones de pesos (MM$ 19.883).

La Red Salud y también ILC comparten en sus directorios una figura muy cercana a la Iglesia Católica: el ex ministro de Vivienda y Urbanismo de Aylwin, Alberto Etchegaray Aubri. El ingeniero civil de la Universidad Católica es presidente de Red Salud S.A. y ha sido miembro de su directorio desde que la sociedad nació hace siete años.

Independiente pero Cercano a la Democracia Cristiana, partido que ha vivido su propio vía crucis interno a raíz de la discusión sobre el aborto, Alberto Etchegaray estudió en Los Padres Franceses de Santiago perteneciente a los Sagrados Corazones. Padre de siete hijos, ha mantenido históricos vínculos con la Iglesia, que le ha hecho la guerra al proyecto gubernamental que despenaliza el aborto, postura materializada en el llamado del arzobispo Ricardo Ezzati a los parlamentarios que profesan la fe católica, a votar en contra de la iniciativa.

La cercanía del ex ministro con el mundo católico, se refleja en el rol clave que tuvo en la organización de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile, evento que le permitió conocer al empresario Anacleto Angelini con quien tuvo gran cercanía y con quien trabajó estrechamente desde la segunda mitad de los ’90, ocupando altos cargos directivos en el brazo forestal del Grupo Angelini. Hoy es miembro del directorio de Arauco.

Según cercanos al mundo eclesiástico, pese a ser laico Etchegaray tiene un perfil importante dentro de la Iglesia, y sus opiniones “son tomadas en cuenta en las altas esferas”.

Desde mediados de los ’90 es parte de la Fundación Superación de la Pobreza, donde fue presidente, y hoy es miembro del directorio.

El ex ministro es patrocinador de la Revista Mensaje, fundada por Alberto Hurtado, misión que comparte, entre otros, con el ex diputado DC Zarko Luksic, el ex presidente del Banco Central y también falangista Carlos Massad, el ex secretario de prensa de la Junta Militar, Federico Willoughby, el ex intendente Fernando Echeverría Vial, el presidente de la Asociación de Bancos, Jorge Awad, los ex ministros DC José Joaquín Brunner y Sergio Molina Silva, el presidente de Adimark, Roberto Méndez, los abogados Davor Harasic y Enrique Barros.

Etchegaray, que por casi una década fue presidente del directorio de la constructora Salfacorp, cuyo accionista mayoritario es Andrés Navarro Haeussler y donde actualmente es vicepresidente, también forma parte del directorio de la Universidad Alberto Hurtado.

Según fuentes cercanas a la Cámara Chilena de la Construcción, un influyente actor sobre la postura que adoptarían las clínicas de la Red de Salud con respecto al aborto, fue quien anunció el quiebre con el proyecto gubernamental, el gerente general de Red Salud, Ricardo Silva Mena.

Miembro del club de los “Chicago Boys”, este ingeniero comercial de la PUC, fue jefe del departamento de estudios de Odeplan a mediados de los ’80 y editor de Economía de El Mercurio. Además de gerente general en Red Salud, Silva Mena es presidente del directorio de la Clínica Iquique y forma parte de más de una veintena de directorios de otras sociedades de la red de salud de la Cámara, que van desde clínicas, centros médicos, inmobiliarias y administradoras.

Fuente: El Mostrador

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