Milagro Neoliberal: Por Ley, Pasajes del Transporte Sólo Pueden Subir, Nunca Bajar

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En este cumpleaños no hubo canción, torta, velas ni fotos con sonrisas. Los ocho años del Transantiago llegan con una queja compartida por sus millones de usuarios: mal servicio a un alto precio. Un pasaje que con su más reciente alza llegó a los 640 pesos. Peor aún, el Panel de Expertos, la entidad que fija los precios a través de una fórmula matemática que contempla el precio del dólar, el IPC y el petróleo, hizo una advertencia: el pasaje podrá subir aún más durante este año. Y no solo eso. Explicaron que aunque bajara el precio del dólar, del IPC, o continuara desplomándose el precios del petróleo, el pasaje subiría igual. La razón: así lo establece la legislación vigente.

En 2009 empezó a funcionar por ley la institución del Panel de Expertos. Son tres miembros, dos escogidos por la Alta Dirección Pública y un académico, que deben reunirse a lo menos una vez al mes y evaluar si deben aplicarse alzas a las tarifas del Transantiago. Para esto toman en consideración una fórmula matemática que incluye las variaciones del IPC, el dólar, el diésel y la mano de obra durante los últimos doce meses. Así, cada tres meses, fijan una tarifa. Como restricción, independiente del resultado de esta complicada operación matemática, el precio no puede incrementarse en más de un 5% respecto al pasaje anterior, a menos que el Ministerio de Transportes haga una excepción.

A esto se suma otro criterio ocupado por el Panel para subir los precios: la obligación de cubrir, a través del pasaje, el déficit económico que hay en el sistema. El déficit llegó este año a 650 millones de dólares y se produce por la evasión, que es del 23%, y por una baja de un 6,9% en la demanda de buses desde 2008.

Para cubrir ese déficit, el sistema del Transantiago recibe anualmente una subvención de 725 millones de dólares anuales entregados a través del presupuesto nacional. Cuando esa subvención no alcanza para cubrir el déficit, el cual puede subir por diversas variables, el panel de expertos se ve obligado a subir el pasaje para cubrir la diferencia.

Por eso, independiente que baje el precio del petróleo, el IPC o el dólar, los expertos no pueden bajar las tarifas.

“Cuando el índice tarifario baja, que ha sucedido una vez, lo que se hace es que se sube por el otro lado la tarifa”, dice Patricio Coeymans, Presidente del Panel de Expertos, quien explica que solo así se puede hacer calzar el presupuesto del sistema.

Con el subsidio entregado por el Gobierno desde 2013, se ha logrado absorber en un 40% el precio de los pasajes. La ley dice que mientras exista este subsidio, las tarifas existentes no podrán bajar. Y lo explicita de la siguiente forma:

“Mientras esté vigente el subsidio a que se refiere el Artículo Tercero Transitorio de la presente ley, el Panel no podrá determinar una reducción en el nivel general de tarifas”.

Según Coeymans, presidente del Panel de Expertos, si el Estado no aumenta luego el monto del subsidio, las tarifas tendrán que volver a subir durante los próximos meses:

“Ahora se decidió que hubiera pasaje escolar durante las vacaciones y a cualquier hora. Y esa no es una cuestión gratuita. Eso aumenta los requerimientos”.

Por eso, el Ministerio de Transportes anunció que se encuentra realizando un estudio para aumentar el monto del subsidio, aunque no está determinado el monto. Pero si se mantuviera el aporte que Estado el sistema de transporte público capitalino a modo de subsidio, en 2022 los contribuyentes habrán aportado 13 mil millones de dólares en total desde 2013.

Sin contar los pasajes. Por eso, para Louis La Grange, experto en transporte, independiente del dinero que se invierta, el diagnóstico es poco alentador mientras no existan nuevas vías de transporte:

“Estamos escuchando propuestas creativas hace 7 años: Wi FI, paraderos solares, pero todas son medidas irrelevantes. El costo sigue aumentando y el servicio sigue deteriorándose, y eso va a ocurrir hasta que no existan las líneas del metro 3 y 6”.

Fuente: El Dínamo

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