La Democracia Chilena y su “Pata Coja”

0
91

Sin duda el país ha ido cambiando en la forma de su debate y discursos públicos a partir de temas que se instalan en los diferentes sectores político-sociales. Lo anterior, provocado por exigencias pendientes en los largos años de transición democrática y la importante aprobación de reformas impulsadas por el programa del gobierno de la Nueva Mayoría, como la reforma tributaria y educacional, así como el proceso de discusión pública del cambio de la Constitución Política del Estado y las reformas laborales ambas pilares de la institucionalidad neoliberal. Desde esta perspectiva podemos decir que el debate es de fondo: político, ideológico, cultural, valórico, etc.

 

Sin embargo, una deuda pendiente sigue siendo la democratización de los medios de comunicación. La falta de políticas y financiamiento hacia discursos diversos, sigue siendo una falencia del proceso de democratización más profunda del país.

Para muestra un botón: la portada del diario Las Últimas Noticias (LUN) el día posterior a la aprobación de la reforma que elimina el lucro, la selección y el copago en la educación.

En la portada se veía una tómbola con un estudiante que servía de flecha para “ganar” el premio, en este caso un colegio. Clara es la connotación de los estudiantes como objeto, así como que la reforma aprobada es un juego, que le falta solidez porque se define al azar y no da cuenta de aspectos de fondo en el proceso educativo.

Un diario, LUN,  cuyas portadas se caracterizan por abordar la banalidad del espectáculo y la farándula televisiva como: la noche más triste de una ex chica Mekano, La abuela de MasterChef, la polola que lo funó por YouTube, entre otras; tuvo la opción de poner como elemento principal, de su página cabecera, una crítica expresa de aquellos sectores que se oponen a cambios profundos en el país.

Lo anterior, no obedece a ninguna casualidad o tentación editorial de último minuto. Por el contrario, se eligió la portada de uno de los diarios con mayor venta y lectoría. Esa opción se tomó en la cadena de uno de los duopolios de la prensa chilena, a saber la de Agustín Edwars, a la cual pertenecen: LUN, El Mercurio, La Segunda y sus versiones regionales. Por otro lado, como parte del duopolio, está la cadena de medios COPESA, a las que pertenece La Tercera, La Cuarta, La Hora, entre otros.

Es en este contexto, que se hace urgente una política de medios que sea impulsada desde el Estado, que permita un discurso diverso y no la concentración de medios que hoy existe, que además obedece a un discurso común, en un sentido cultural el conservador y resistente a los cambios, en lo político al de la derecha neoliberal y que concentra el poder económico.

Cualquier democracia que quiera profundizarse y desarrollarse en la participación real de la sociedad civil y en la diversidad de discursos existentes en la misma, debe impulsar políticas públicas hacia los medios de comunicación, asegurando la libertad de expresión, la diversidad de opiniones, el financiamiento que permita lo anterior y la necesidad de contar con medios de comunicación del Estado, que asegure la reproducción del bien común por sobre intereses económicos y políticos particulares.

Cuando predominan discursos únicos el debate se estrecha, aumenta la desinformación y contribuye a la concentración  en la trágica unión entre el poder político y el poder económico, como hoy existe en nuestro país… es de esperar que no se le ponga una simple tapita o cartoncito a la pata coja, sino que por el contrario arreglemos la mesa que permita apoyar esta democracia que reclama diversidad.

(*) Profesor y Magister en comunicación y periodismo.

DEJA UNA RESPUESTA