“Mujeres por la Vida y el Derecho a Decidir” Llama a Apoyar Proyecto de Interrupción del Embarazo por Tres causales

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Bajo la consigna “Mujeres por la Vida y el Derecho a Decidir” esta mañana se congregaron mujeres representantes de la cultura, letras, artes, comunicaciones  y dirigentas sociales, en apoyo al proyecto que despenaliza la interrupción del embarazo bajo tres causales, haciendo un llamado además a los legisladores del país a que aprueben esta iniciativa.

 

Mediante lectura de un manifiesto a la que todas las asistentes adhieren, la iniciativa convocada por la diputada Karol Cariola busca incentivar a la ciudadanía a apoyar el proyecto y emplazar a los parlamentarios, en su mayoría hombres, a legislar a favor del derecho de las mujeres a decidir.

“Este manifiesto ha sido adherido por más de cuarenta mujeres del mundo de la cultura, la política, del arte, la ciencia, académicas, mujeres sindicalistas, mujeres trabajadoras,  que se han sumado a esta necesidad de poder poner una posición en la cual lamentablemente durante mucho tiempo nos han arrebatado, una posición y una posibilidad de las mujeres chilenas a tomar decisiones sobre nuestro propio cuerpo”, sostuvo la diputada Cariola representante de Independencia y Recoleta.

La actriz Carolina Arredondo expresó su apoyo al proyecto “porque creo que tenemos el derecho a la libertad de decidir. No debemos olvidar que en algún momento las mujeres tuvieron esta opción, fue arrebatada en dictadura militar y hoy queremos recuperar esa libertad sobre nuestros cuerpos y poder tomar decisiones de manera informada y consciente sobre qué queremos para nuestra vida. Para nuestra vida, vida digna”.

En la misma línea, la actriz, comunicadora miembro del Partido Progresista (PRO), Marisela Santibáñez, saludó la iniciativa y manifestó su total apoyo en esta materia.

“Me parece muy bien este 60/40 de género en lo que viene para adelante en nuestras políticas generales, pero en este sentido yo voy a apoyar cien por ciento esto porque siento que la moral no puede estar por encima de una decisión que tiene que ver cada uno”.  

Además agregó que “estaré presente en toda la causa, marcharé, gritaré porque no lo hago por mi, yo ya fui mamá y no seré mamá de nuevo, sino que por todas las mamás que no tienen esa posibilidad, por todas las personas que sufren, por todas esas mamás que tienen hijas violadas e incluso por todas esas mujeres violadas que no quieren ser madres de un hombre que las abusó”, expresó tajante.   

Por su parte, Javiera Olivares, presidenta del Colegio de Periodistas, sostuvo que “hemos venido a decir aquí que queremos romper con una hegemonía cultural que se ha instalado insistiendo que quienes están por el derecho a la vida son quienes se oponen a que legítimamente las mujeres que puedan y quieran hacerlo, interrumpan su embarazo por distintos motivos. Estamos aquí para decir que estamos a favor de ese proyecto de ley que incorpora la interrupción del embarazo porque estamos convencidas de que Chile merece una democracia más profunda y más participativa”, concluyó.

En el documento, las participantes se manifiestan “con total decisión a favor del derecho a la vida y el derecho a decidir, del que debe gozar cada una de las mujeres de nuestro país, sin distinción alguna”, enfatizando además “que valoramos, respetamos, apoyamos y defendemos  con la misma  fuerza y convicción a aquellas mujeres que decidan continuar con su embarazo a pesar de los riesgos como aquellas que decidan interrumpirlo”.

MANIFIESTO MUJERES POR LA VIDA Y  EL DERECHO A DECIDIR

Nosotras, mujeres de todos los ámbitos, trabajadoras, funcionarias, artistas, profesionales, parlamentarias, activistas, sindicalistas, todas nosotras ciudadanas libres y conscientes, hemos decido manifestarnos con total decisión a favor del derecho a la vida y el derecho a decidir del que debe gozar cada una de las mujeres de nuestro país, sin distinción alguna.

El derecho a la vida es un derecho humano fundamental cuyo contenido se refiere a la garantía de toda persona a no ser privada arbitrariamente de su vida y que no se le impida el acceso a las condiciones que le garanticen una existencia digna.

Se nos priva del derecho a la vida digna, toda vez que las mujeres nos vemos forzadas a poner en riesgos nuestras vidas,  a sobrellevar embarazos cuyo destino inviable es conocido de antemano, forzadas a asumir solas y por si mismas las consecuencias de la más brutal de las agresiones que es la violación.

Es imposible desde la opinión pública ponerse en el lugar del dolor de una mujer que ha tenido que asumir maternidades obligatorias ya que el estado chileno solo nos deja una  opción y no nos permite expresar nuestra voluntad.

Las mujeres chilenas queremos tener la opción de decidir, hoy no la tenemos producto de que  la dictadura militar al final de su periodo impuesto el año 89, penalizó el aborto terapéutico, para dejar entre otros amarres, la imposibilidad de ejercer nuestro derecho a proteger nuestras vidas y vivirlas dignamente; esta decisión de la dictadura no nos sorprende ya que es de público conocimiento el nulo valor que le dio la derecha golpista a la vida de las personas durante ese proceso, sin embargo, hoy resguardados en sus partidos conservadores y atrincherados en falsas consignas “por la vida”, rasgan vestiduras por que las mujeres estamos decididas a recuperar aquellos derechos que ellos mismos nos arrebataron.

Nos negamos en forma tajante a seguir siendo meras espectadoras frente la violación permanente de nuestros derechos fundamentales y del ejercicio de nuestra libertad, pisoteados hasta el cansancio por una visión ideológicamente estrecha y unilateralmente impuesta.

Nosotras, como mujeres libres, responsables y profundamente a favor de la vida, venimos a manifestar nuestro total apoyo al proyecto de ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales: riesgo vital de la mujer embarazada, una embriopatía que sea incompatible con la vida extrauterina, y el embarazo resultante de una violación; todas causales extremas, dolorosas y excepcionales, que para cualquiera de nosotras significaría una dura y compleja decisión al confrontar la posibilidad de continuar o interrumpir un embarazo. Sin embargo, y en esto queremos ser categóricas, es una decisión que solo nos pertenece a nosotras como mujeres y como madres, y no a una imposición del Estado como ocurre hoy.

Queremos enfatizar que valoramos, respetamos, apoyamos y defendemos  con la misma fuerza y convicción a aquellas mujeres que decidan continuar con su embarazo a pesar de los riesgos, como aquellas que decidan interrumpirlo.

Nos negamos a admitir que sea legítimo el seguir imponiendo políticas que fomenten prácticas clandestinas, alejadas de todo cauce sanitario, y que terminan estructurándose como real maltrato y violencia de género.

No queremos más mujeres que vivan la tortura de meses de angustia teniendo plena certeza de que su hijo una vez nacido va a morir.
No queremos más mujeres que cuyas vidas deban correr peligro, porque el Estado las obliga a estar dañadas y moribundas antes de poder intervenir.
No queremos que las mujeres sean consideradas un sujeto carente de voluntad desde el momento mismo en que sean violadas, sin capacidad de decidir sobre su propio cuerpo. No queremos que el Estado le siga garantizando a los violadores el derecho de engendrar a la fuerza.

La democracia debe aspirar a convertir a cada uno de sus sujetos en seres responsables y capaces. La impuesta e incondicionada obligación de embarazo a la mujer que pueda ser incluida en cualquiera de estas tres causales, es un acto no humano, un acto de imposición animal, un acto profundamente antidemocrático, que considera a la mujer como un sujeto incapacitado y carente de conciencia.

Que los dogmas no sean razón de Estado. Que el derecho a la vida sea nuestra bandera y ya no más la falsa fraseología de quienes justamente pisotearon ese derecho sin clemencia durante los 17 más cruentos años de nuestra historia.

Porque siempre protegimos la vida, en cada rincón de nuestro país, hoy nos unimos nuevamente para defenderla en todo su contenido y con toda su dignidad.

Adhieren a este Manifiesto por la Vida y el Derecho a Decidir: las diputadas de la Nueva Mayoría Karol Cariola, Maya Fernández, Camila Vallejo, Daniella Ciccardini, Clemira Pacheco, Loreto Carvajal, Jenny Álvarez, Marcela Hernando y Cristina Girardi; concejalas de la Nueva Mayoría; María Antonieta Saa, CORE por Santiago y ex diputada; las actrices Carolina Arredondo, Catalina Pulido y la presidenta de Sidarte, Andrea Gutiérrez; la cantautora Rocío Peña; la presidenta del Colegio de Periodistas, Javiera Olivares; la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa; la presidenta del PRO, Patricia Morales, y Marisela Santibáñez; la presidenta del Colegio de Matronas, Anita Román; Claudia Dides y Miles Chile; Kena Lorenzini y Corporación Humanas; la presidenta del Colegio Médico Metropolitano, Izkia Siches; Lorena Pizarro, presidenta Agrupación de Familiares de DD.DD; las académicas de la Universidad de Chile, Kemy Oyarzún y Marisol Prado; la presidenta del MEMCH, Paulina Weber; la Coordinadora Nacional de la Mujer de la Izquierda Ciudadana, Marta Quiñones; la vicepresidenta del MAS, Andrea Navea; Violeta Reyes y Lorena López, ambas vice presidentas de la Mujer del Partido Socialista y Juventud Socialista respectivamente.

Santiago, 20 de abril de 2015

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