Los Custodios de la Desigualdad y el Paro de las Trabajadoras de Fundación Integra

0
256

Tras dos semanas de paralización casi absoluta de las 14  mil funcionarias de Fundación Integra en todo el país, existen nulos avances en la búsqueda de una solución al conflicto que tiene interrumpida la atención de la institución, que con fondos del estado, atiende a 70 mil niños y niñas, en cerca de mil jardines infantiles y salas cunas en todo el país. El origen del conflicto es muy simple. Las trabajadoras rechazan que el director Ejecutivo, Sergio Domínguez, haya aumentado el sueldo de la plana mayor de la institución en un 10% mientras que a las trabajadoras les ofrece apenas un 3%.

Y el origen del conflicto es muy simple. Las trabajadoras rechazan que el director Ejecutivo, Sergio Domínguez, funcionario de la exclusiva confianza de la primera dama Cecilia Morel, haya aumentado el sueldo de la plana mayor de la institución en un 10% mientras que a las trabajadoras les ofrece apenas un 3%.

Chile es un país desigual,  según la OIT, en documento “Políticas laborales para un desarrollo con igualdad en Chile” (2013) en nuestro país, “los salarios crecen en la capital y en todo el país, no hay duda; pero tampoco hay duda que la desigualdad también lo hace. Las mismas cifras que mostraban que hace un año la diferencia entre las remuneraciones más altas y las más bajas eran de 5,6 veces. Un año más tarde las mismas fuentes muestran que ésta es ahora de 6,7 veces”.

Y esta expresión concreta de una lógica de defensa de la desigualdad que se ha desarrollado en Integra es la razón de la indignación que ha llevado a las “tías” a tomarse los jardines en Arica, Petorca, Pelluhue, Chiloé, Aysén y tantos otros lugares.

El desatino de Domínguez no está en haberse auto elevado el sueldo, si no que el momento en que lo hizo. Hoy Chile está cambiado. Existe un enfado social que se transforma rápidamente en movilización. Chile “prende con agua” ante las provocaciones vergonzosas del poder.

Y el paro de la trabajadoras de Integra es un grito de hastío al ver que en su propio lugar de trabajo, viven en carne propia al acción de los poderes que buscan perpetuar el círculo férreo de la desigualdad. Las funcionarias de Integra se rebelan ante la imposición que trabajadoras pobres educan a niños pobres y que eso no va a cambiar.

Este es un llamado de alerta de lo que se viene en Chile.

DEJA UNA RESPUESTA