Las Ultimas Trincheras del Pinochetismo

0
498
pinochet muerto2.1

Por Mario López Moya

 

 

Aún queden bastiones en los que se refugian o reúnen los seguidores del dictador Pinochet. Algunos son verdaderos centros de culto donde alaban al siniestro general. Otros, aunque resulte increíble, están enquistados en el aparato estatal. Varios son los enclaves autoritarios. Algunos están a simple vista, como la Constitución, la estatua a Merino, Punta Peuco o el nombre de la Carretera Austral, entre otros.

 

Las redes sociales no están ajenas a su presencia, como el Blog de Hermógenes (Pérez de Arce), “fachus inter pares” de la dictadura, o la Fundación Pinochet, la ONG IURE -que reúne dinero para financiar la defensa de militares presos-, o el arcoiris de agrupaciones de una variada gama de miembros de las FFAA en retiro, que cada 11 de septiembre suelen sacar la voz, con alguna declaración pública.

Lili Marleen

Una de las canciones favoritas de Pinochet era la balada “Lili Marleen”, que cantaban las tropas nazis comandadas por Hitler. No podía ser otro el nombre que llevara un local de comida de origen alemán, enquistado en la comuna de Providencia, en que todo, absolutamente todo, es parte del culto al exdictador. Es un bastión del pinochetismo, que se refleja en paredes, uniformes, estatuas, música exclusivamente militar, fotos, cuadros y hasta una réplica del funeral “de don Augusto”, adornada con soldaditos de plomo.

Allí se dan cita uniformados en retiro, exministros y funcionarios del gobierno de Pinochet y más de algún “joven nacionalista”, de esos que entonan a voz en cuello y de pie, el Adiós al Séptimo de Línea a eso de las 2 de la mañana y claro, algo pasados de copas.

El “Lili Marleen” debe ser uno de los mejores lugares de comida casera alemana, en estricto honor a la verdad. Por supuesto, en el caso que usted pueda comer al lado de una foto de Pinochet.

¿El Estado estará en estado de alerta?

Una vez que se extinguía el gobierno cívico-militar, así como en los barcos a punto de hundirse, los primeros en arrancar fueron quienes participaron de la represión o la legitimaron.

Un buen “paraguas” fue la administración del Estado y algunas de sus dependencias en particular. Recordará usted que existía un decreto que prohibía al gobierno democrático que recién asumía el poder (Aylwin), remover de sus cargos a determinados funcionarios nombrados por Pinochet.

Algunos fiscales de la época dura, encontraron en el Consejo de Defensa del Estado (CDE) un buen refugio. Ramón Melo Silva (recientemente procesado por el crimen de Víctor Jara) es un botón de muestra. Pero ojo, no es el único en esa entidad. También se encuentra allí el ex Fiscal Naval Enrique Vicente Molina, abogado, procurador fiscal del Consejo de Defensa del Estado de Valparaíso.

Ilícitos imputados a Vicente Molina

La Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR), declaró formalmente que la muerte del prefecto Juan Bustos Marchant, fue un asesinato y violación de DDHH. En dicho crimen de lesa humanidad, se ha sindicado como cómplice al otrora e Enrique Vicente, quien ordenara su detención y participara activamente en los interrogatorios.

En la causa rol A-158 de 1974, se constata que el 25 de abril de ese año , Enrique Vicente ordenó -mediante telegrama- la detención del prefecto, poniéndolo a disposición de la Fiscalía Naval de Valparaíso.

Estando detenido y habiendo sido brutalmente torturado, Bustos se “habría suicidado” con un arma de fuego que “tenía en su poder”, según la declaración oficial en aquel entonces. A la familia le hicieron entrega del cuerpo en una urna sellada.

Pero no es la única querella que ha debido afrontar. Personas que estando detenidas fueron torturadas en el cuartel Silva Palma, lo han reconocido como uno de los interrogadores.

Sus buenos contactos en el poder judicial le han ayudado mucho, aseguran los abogados querellantes. Entre los procesos en su contra por delitos de lesa humanidad que se le imputan, están los del sacerdote Miguel Woodward, los hermanos Dragomir y Guillermo Kegevic, y Nina Reyes, entre otros. Desde su cargo ha tenido siempre acceso a las investigaciones en su contra… Acusado y Fiscal al mismo tiempo, ¡eso es “igualdad ante la ley!”.

Abogado acusado de ser torturador

Otro abogado también enquistado en el Consejo de Defensa del Estado es Luis Winter Igualt, quien fue Fiscal Naval en Valparaíso entre 1973-1974. Trabajaba además como delegado de la dictadura en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra en 1977, donde fue reconocido e imputado como torturador por un testigo en plena comisión de DD.HH.

También se desempeñó como Director de Políticas Especiales del Ministerio de Relaciones Exteriores. Winter fue nombrado Abogado del Consejo de Defensa del Estado desde el 14 de mayo de 2007 por el primer gobierno de Michelle Bachelet, a pesar de las protestas de personeros ligados a los DDHH.

Desde la Isla Dawson a Sernapesca

Hasta hace poco había pasado inadvertida para muchos la presencia de Jaime Weindeslaufer en Sernapesca de Arica y Parinacota. Weindeslaufer encabezaba las torturas en Isla Dawson, señalan expresos. Presionado por las funas y denuncias, el ex capitán de Navío de la Armada debió presentar su renuncia al cargo de director regional, donde había sido designado por Sebastián Piñera.

“Un torturador menos en la administración pública” escribió en su twitter el diputado comunista Hugo Gutiérrez. “Ese contingente tuvo un trabajo sumamente cruel en la isla de castigos, de trabajo forzado, se endureció todo aún más, estábamos mal alimentados y soportábamos temperaturas muy bajas”, añadió Baldovino Gómez Alba, otro prisionero en el extremo sur del país.

El entonces subteniente Weindeslaufer acostumbraba el siguiente discurso en Dawson: “‘Prisioneros, ustedes tendrán que olvidarse de lo que eran antes. Vean los que son ahora. Cualquier conscripto vale cien veces más que ustedes. Chile no necesita intelectuales vagos, ociosos como ustedes. Chile necesita soldados y haremos de ustedes soldados cueste lo que cueste. Óiganlo bien ¡cueste lo que cueste! El que no quiera entenderlo, se quedará en el camino”. El ex prisionero, Miguel Lawner, lo reconoce: “Sí, es el mismo cabrón, no hay dudas”, asegura.

“Chilenos malagradecidos”

“Ser pinochetista hoy es tener lealtad a los militares, que nos salvaron la vida. La gente es malagradecida. Estamos orgullosos de las Fuerzas Armadas y de Pinochet, porque él nos salvó la vida y la economía del país”, comenta Mercedes, una asidua comensal del restaurant Lili Marleen, quien solo pidió ser citada por su nombre de pila. “Yo no nacía para el pronunciamiento, pero es indiscutible que Chile es otro después del pronunciamiento”, asegura.

Participa activamente de la Corporación 11 de Septiembre, creada por ex militares y fieles partidarios del dictador. El Blog que representa la entidad, da cuenta de un fuerte abandono desde hace ya bastante tiempo. No más de 64 adherentes y 1600 “me gusta” en Facebook. Su lugar de encuentro es un pequeño y lúgubre salón de un antiguo palacio de Santiago, donde se reúnen cuando pueden (antes lo era semanalmente) para recordar a Pinochet y comentar las situaciones de actualidad.

Ya casi no asisten a los eventos recordatorios del 11 de septiembre, “cada vez somos menos, pero convencidos”, se lamenta Mercedes. La gran mayoría son personas de avanzada edad que se conocen entre ellos. Reacios a hablar a la prensa, a pesar que reclaman no contar con espacios periodísticos “para hacer sentir su voz”. Simón Ballivián, director cultural de la Corporación 11 de Septiembre, es bastante pesimista: “Si buscara a todos los pinochetistas sub30 en Santiago, con cueva junto 300”.

El Caleuche litoral

“Saludamos a todos los Chilenos en el día que señala la fecha fundacional del Chile del siglo XXI. La tarea de reconstrucción efectuada por toda la Nación de las FF.AA. y de Orden a partir del 11 de septiembre de 1973, sigue siendo reconocida por los chilenos amantes del orden y la seguridad”, señala una reciente inserción publicada el pasado 11. Lleva la “firma” de varias organizaciones de militares en retiro y montepiadas.

También se reúnen públicamente, como el acto realizado el pasado 11 en el restaurant Caleuche Litoral Valparaíso, oportunidad en que conmemoraron el golpe de Estado. Las críticas a la situación actual no se dejaron esperar: “Chile camina una vez más hacia el abismo de la ignorancia”, aseguraba un orador del acto pinochetista.

Carlos Ojeda, presidente de la Comunidad de Regimientos Tradicionales y ex comandante del Regimiento de Caballería “Santiago Bueras”, dijo en su intervención que el golpe de 73 permitió “vencer -ojalá para siempre- la maquinaria marxista, derrota que hasta el día hoy no aceptan, ni la aceptarán jamás”.

Dos actos “masivos”

En los últimos tiempos, dos actos “masivos” de pinochetistas han visto la luz pública. A fines del 2011 y con el gentil auspicio de la Municipalidad de Providencia, en ese instante bajo el alcalde Cristián Labbé (UDI), un centenar de adherentes se reunió en el Club Providencia, con el fin de homenajear al brigadier (r) Miguel Krassnoff (distinguido habitante de Punta Peuco), en el lanzamiento del libro “Krassnoff, prisionero por servir a Chile”.

El acto envalentonó a los organizadores, quienes comenzaron arduamente a preparar lo que estimaban sería un “Caupolicanazo”, pues pretendían reunir a “los miles que conformamos la mayoría silenciosa que recuerda al general”, señalaría uno de los organizadores.

Efectivamente, el 10 de junio del 2012 se reunieron los adherentes del general en el Teatro Caupolicán de Santiago. Pretendían proyectar un documental privado, según adujo la ex ministra Cecilia Pérez, al conceder la autorización. Del “Caupolicanazo”, nada.

Alrededor de mil personas asistieron en esa oportunidad, el Caupolicán lucía lúgubre… Raya para la suma, un fiasco.

Otra cosa es con guitarra

El capitán de Ejército Renán Ballas S., dirigente de varias agrupaciones de uniformados en retiro, señala a Cambio21 que “Yo no hablaría de pinochetistas, sino de aquellos que comparten la obra del gobierno militar (…) me preocupa, me produce una dicotomía, el por qué no es posible que vayamos a una reconciliación, y eso es cada vez más difícil, pues cada vez se está generando nuevos problemas, como el intento de anular la amnistía”, asegura.

Reconoce que hubo violaciones a los DDHH, pero de inmediato señala que “la otra gente no era de la paz, exactamente (…) Yo guardo una lealtad irrestricta hacia el Ejército. Me preocupa ver a la señora Lorena Pizarro vomitando odio, por qué no miran a los terroristas que colocaban bombas, que mataban a soldados y carabineros, ¿acaso los militares no tienen DDHH?”, se pregunta.

Sin embargo reconoce que si a él le hubiera correspondido enfrentar tema de ejecutados o enfrentamientos, “habría levantado un acta con los hechos y después hubiera entregado los cadáveres a los familiares. Pero otra cosa es con guitarra”, afirma, aunque aclara que no justifica haber lanzado gente al mar.

También los hay en el Parlamento

Y era que no, varios ilustres parlamentarios de la UDI y RN se manifiestan orgullosos pinochetistas. Claro, se desgrana el choclo, pues uno de los insignes, el exdiputado Rosauro Martínez (RN), fue desaforado y se encuentra procesado por crímenes de lesa humanidad. Pero quedan otros. Entre ellos el senador Iván Moreira (UDI), quien no oculta su admiración por Pinochet. Recordará, estimado lector, los días en que el general se encontraba preso en Londres. Moreira era la voz de la familia Pinochet. Él mismo calificaría de “patética” su huelga de hambre en aquella oportunidad.

Poco antes de asumir Michelle Bachelet su segundo periodo, el diputado comunista, Guillermo Teillier, aseguraba que en el parlamento quedaban varios que justificaban el golpe. Y Patricio Melero (UDI), le da la razón: “La UDI nunca puede arrepentirse de haber formado parte del gobierno militar, fundamentalmente por la legitimidad que tuvo desde el punto de vista de recuperar la libertad en Chile”, ha afirmado. Desde luego, quedó marcado a fuego luego de ser uno de los 77 de Chacarillas.

Otro de los “notables” viudos de Pinochet en el Congreso, es el diputado Jorge Ulloa (UDI). El ex director de la DINA, Manuel Contreras, aseguró a CNN Chile, que Ulloa era el único diputado que lo visitaba. Para el parlamentario, “hoy no es aceptable ninguna violación de derechos humanos, hace 40 años el tema de los derechos humanos no existía en Chile”. Igualmente, en cada homenaje a Salvador Allende o los minutos de silencio solicitados en su memoria, han ido acompañados de los gritos del también pinochetista diputado UDI, Ignacio Urrutia, llamando “cobarde” al expresidente.

La amenaza: “Cuidado, no estamos muertos”

Esa frase abrió la conversación que Cambio21 sostuvo con un general (r) que exigió no identificarse. “No quiero que mi familia sufra las consecuencias de decir la verdad”, señaló. El diálogo no fue fácil, pues costaba interrumpir el monólogo que trataba de justificar el por qué los militares habían llegado al gobierno, que no lo habían buscado, etc. Igualmente fue difícil entrar al “área chica” en materia de DDHH, pues de manera recurrente ante cualquier pregunta sobre la materia, volvía a explicar la “legitimidad del pronunciamiento”.

Sin embargo, no siempre se puede arrancar y enfrentado a la evidencia mostrada de las violaciones de derechos fundamentales en ese periodo. Frente a ello, se limitó a señalar que “lo que sucedió, ya está hecho. Nada sacamos con volver al pasado, nadie revivirá los muertos, aquí se debe poner punto final al problema o, volveremos a vivir un innecesario enfrentamiento cívico militar. Estamos viviendo un similar momento, como en la UP., sobre todo porque el Partido Comunista, ahora en la Nueva Mayoría, está imponiendo su visión de las cosas. Cuidado, no estamos muertos”, concluyó.

Fuente: Cambio 21

DEJA UNA RESPUESTA