Diputado Lautaro Carmona: Partido Comunista Tiene Opciones Reales de Elegir Siete Diputados

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El  Secretario General del Partido Comunista, diputado Lautaro Carmona, no dudó en afirmar que hay siete candidaturas comunistas que están en condiciones de presentarse con serias posibilidades de electividad” en la elección parlamentaria del 17 de noviembre próximo. Se refiere a las candidaturas de Camila Vallejo, Cristian Cuevas, Karol Cariola, Guillermo Teillier, Daniel Núñez, Hugo Gutiérrez y él mismo, que va a la reelección. Manifestó que en algunos casos se va a buscar doblajes, y en otros los comunistas encabezarán la adhesión mayoritaria. Pero en la siguiente entrevista, también abordó los principales temas de la coyuntura.

Lo dijo después del éxito de Karol Cariola, secretaria general de las Juventudes Comunistas y del líder sindical comunista Cristian Cuevas, en las primarias de la oposición y del posicionamiento de otras postulaciones del partido de la hoz y el martillo. Carmona, en entrevista, negó que haya “candidaturas testimoniales” del PC, y enfatizó: “Ninguna está en términos de un ritual o de una formalidad. Otra cosa es el trabajo que habrá que hacer con la base ciudadana para recabar adhesión”.

Enfatizó que “estamos trabajando con la psicología, con el ímpetu, de que en siete lugares tenemos serias posibilidades de competitividad, y por tanto de elección”.

El secretario general del Partido Comunista también abordó el tema de la desconfianza que algunos sectores tienen en que se cumpla el programa de Michelle Bachelet y las propuestas de la oposición agrupada en la Nueva mayoría. “Yo tengo optimismo histórico -indicó-, que no es voluntarioso y trata de ceñirse al rigor del análisis del estado nacional y de la situación política en el país”

Planteó que “desde esa perspectiva, creo que no se pueden subir o bajar decibeles en cuanto a la solidez de las propuestas que han surgido desde el movimiento social durante todos estos años. Creo que ése es el gran aliado de las propuestas transformadoras del programa de gobierno. Pienso que el movimiento social tiene capacidad política, sabiduría política y sabe hacer síntesis correcta entre los ritmos y la profundidad de las transformaciones”.

Pero la inquietud no surge de lo que pueda hacer o no hacer el movimiento social, sino el futuro gobierno o Michelle Bachelet.

-Lo entiendo, pero desde esa perspectiva, teniendo al movimiento social como el aliado más importante para el éxito de una propuesta transformadora, está presente y entra por todos los poros, la mirada que tiene el peso de representar realidad y de quienes quieren una intensidad correcta, justa, necesaria, urgente en varios planos programáticos.

¿Contento con el resultado del Partido Comunista en las primarias?

-Muy contento. Primero, por las personas que fueron electas. Karol Cariola, secretaria general de las Juventudes Comunistas, una joven profesional de la salud con una importante experiencia en la lucha estudiantil, fue presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción, una gran dirigenta política. Creo que ella es una contribución del Partido Comunista a la lista de Nueva Mayoría. Igual con Cristian Cuevas, el único dirigente sindical que va de candidato al Congreso, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, miembro del Comité Ejecutivo de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), lo que le incorpora una calidad que, para nosotros comunistas, es de primer orden. Estoy muy feliz, creo que el Partido Comunista ha construido una lista que es una síntesis de representación que reúne cualidades que son las que se acercan bastante a la identidad de nuestra organización.

¿Qué hizo posible el triunfo de Karol Cariola y de Cristian Cuevas?

-La clave de las claves es el vínculo directo con la gente. En la medida que los ciudadanos conocen en forma directa a destacados dirigentes comunistas, saben de su transparencia, de su consecuencia y de su empatía con los temas principales de preocupación de la población. Lo segundo es asumir desde un punto de vista colectivo un desafío como este, lo que permite reproducir simultáneamente un mensaje. Lo tercero es que ellos son indudables figuras de la política nacional que marcan un relevo, una identidad con temas que están muy presentes en el debate nacional, como el papel de dirigentes sociales y de la mujer en la lucha política, de la juventud y de los trabajadores. Cada uno con su estilo, con su lenguaje, con su mensaje propio, tenía como tronco común esta representación.

Se marcó una adhesión a ellos como personas, sin duda, pero también a una idea y a una propuesta. Ellos expresaron la propuesta del Partido Comunista de la necesidad de urgencia en las transformaciones antineoliberales. Lo expusieron francamente y se comprometieron a ser parte activa el día de mañana, formando parte de una Bancada parlamentaria para que los compromisos que se están construyendo se transformen en una realidad. No se quedarán ahí, serán impulsores, junto al movimiento social en todas sus expresiones, para que la aplicación del trabajo legislativo sea transformadora y sea parte de la realidad.

Sin embargo, hay un cuestionamiento desde segmentos del movimiento social a que dirigentes como Karol Cariola o Cristian Cuevas participen en el proceso electoral y quieran llegar al Congreso, como que ése no sería el camino…

-Conozco de esas opiniones, no comparto la argumentación de ellos, no por eso digo que no existan, pero prefiero argumentar respecto al beneficio de un potencial rol el día de mañana de parlamentarios que provengan de la lucha social presente en el campo sindical, juvenil y estudiantil. Creo que las ideas políticas que existen en la sociedad, que representan intereses de clases sociales, tiene no sólo el deber y el derecho, sino la exigencia muy grande, de transformar esas ideas políticas en una sana disputa para establecerlas y que marquen el desarrollo del país. No hacerlo es renunciar a un derecho. Es concederle ese espacio a la otra clase o a las otras representaciones.

Si no hemos tenido más presencia en el Parlamento para, entre otras cosas, potenciar la lucha social, no ha sido por un tema de voluntad o de opción del Partido Comunista; ha sido por una legislación maldita que es excluyente y que a pesar de todas las veces que hemos batallado por romperla, logramos sólo romperla en el actual periodo eligiendo tres diputados.
Jamás hemos visto la lucha por la representación parlamentaria como un fin en sí mismo, ni tampoco a la renuncia a la actividad permanente de ser luchadores sociales. La pregunta es ¿quién va a asumir en sus espaldas, en su conciencia, las tareas de la transformación de la sociedad, en el campo de la economía, de la institucionalidad, en el campo social, cultural? Tendrán que ser quienes están comprometidos en la lucha social con esas ideas.

De eso no podemos privarnos ni privarle a la sociedad que vive y sufre las consecuencias de la falta de democratización, por una mirada escéptica. Innegablemente que no es una experiencia fácil. El Parlamento no es un espacio siempre grato, pero cuando uno se dispone a abrazar una lucha en beneficio de un futuro y de una inmensa mayoría, subordina el gusto personal.

Marta Lagos twitteó que por qué había sorpresa de los triunfos del Partido Comunista, si éste llevaba más de 20 años sin competir. Ahora compite. Señaló el elemento de competitividad y representatividad de los comunistas.

-Comparto la opinión de Marta Lagos por una razón básica. En la medida que dejen y que se conquiste un espacio para que voceros del Partido Comunista hablen acerca de las ideas del Partido Comunista, estamos más próximos a que haya comprensión y haya adhesión. El sistema está construido para que otros terminen hablando a nombre del Partido Comunista, teniendo intérpretes y obviamente hasta los que tengan mejor voluntad no lo harán como lo hacen los comunistas directamente.

Hemos marcado dos momentos en la historia, por mencionar algunos; la Bancada de los comunistas previo al triunfo de González Videla y la Bancada del Partido Comunista previo al triunfo y durante el gobierno popular de Salvador Allende. Fueron Bancadas importantes, respetables, diversas en su conformación y significativas numéricamente. Debo recordar que todos esos parlamentarios fueron electos en una competencia ciudadana, con una adhesión a favor de las ideas que postulaban abiertamente esos liderazgos. Eran momentos en que la política no se simulaba ni se submarineaba, se hablaba en condición de comunista. Se recabaron adhesiones parlamentarias que llegaron alrededor del 17% el año 1973. Nosotros tenemos la tranquilidad histórica de que en la medida que se conozca por boca de los propios comunistas cuáles son las postulaciones, las propuestas, las ideas de sociedad, va a ser más creciente el apoyo ciudadano a esas ideas.

En este contexto, ¿cómo ve el planteamiento de la derecha y de otros sectores en cuanto a que la presencia de los comunistas o la alianza con ellos, que se meta en el escenario nacional, tiende a la radicalización y a algo negativo?

-Es una campaña no sólo trasnochada sino tradicional de la derecha. La derecha va a marcar las tintas para mantener una campaña del terror respecto del aporte de los comunistas en la vida de la sociedad. Va a exagerar la dimensión de los comunistas para tratar de llegar a sectores que por cierta distancia o desconocimiento no comprenden las posiciones del Partido Comunista. Pero como son políticas de vieja escuela, hay bastante dominio para reaccionar y precisar las cosas.

Es evidente que la derecha demuestra que le duele la presencia de los comunistas, no les da lo mismo, les duele el tamaño y la influencia de los comunistas en la sociedad. Los comunistas tienen a su haber como mejor presentación y antídoto ante esas campañas, su historia real.

Una fuerza que tiene más de un Siglo en la historia de la sociedad chilena, que se ha caracterizado por ser siempre una representación de los intereses de los trabajadores, que ha estado en la historia de Chile vinculado en todo momento a las posibilidades de profundizar la democracia, que nunca se ha comprometido en ningún tipo de conspiración que atente contra la convivencia democrática y que tiene como autoridad el que sus liderazgos surgen de la lucha real, del movimiento social concreto.

No son inventos de escritorio, no son inventos de empresas publicitarias que van a marquetear un nombre. Todos tienen su carta de presentación y fogueo en la lucha social real. Hay que nombrar de nuevo a Karol Cariola y Cristian Cuevas. Pero uno puede decir lo mismo del papel como dirigente estudiantil y después académico de Daniel Núñez, o la condición de luchador por los derechos humanos de Hugo Gutiérrez. Eso es importante para descomprimir el intento de la derecha de, por una parte en lo contingente, correr el cerco para ver si construye una correlación de fuerzas que a lo menos amortigüe la derrota que va a tener en noviembre, y también lo es desde el punto de vista de la contextura ética y valórica, intelectual y de consecuencia que tienen los representantes que van a estar en una lista a nombre del Partido Comunista.

Ustedes se sentaron con los partidos Socialista, PPD, Demócrata Cristiano, Radicales, el MAS, la Izquierda Ciudadana, ¿fue muy difícil sentarse a negociar lo electoral, fue un proceso incómodo, difícil?

-Tengo que decir que las personas juegan su papel. Desde esa perspectiva me ha tocado representar al Partido Comunista en muchos procesos de negociación, incluyendo el que sucedió con vista al apoyo a Michelle Bachelet en segunda vuelta. Vivimos, junto a Gladys Marín, el proceso de intentar un acuerdo parcial. Eso hace que muchos de los que concurren a esas mesas a nombre de sus partidos, son personas con las que nos conocemos y eso ayuda.

 

Yo no sé si es difícil representar los intereses del Partido Comunista y lograr cosas, como comprender las letanías exageradas que tienen procesos de negociación que tienden a terminar en la posición que uno imaginaba desde el comienzo. En el caso del Partido Comunista, y lo digo en beneficio de nuestra solidez y de nuestra forma de representarnos, es que logró tener representación en lo que es la prioridad, en seis o siete distritos que siempre el Partido Comunista planteó. Y lo planteó con tranquilidad porque vinculó lugares concretos donde el Partido tiene una incidencia y una raigambre propia, con liderazgos propios. Y con la seguridad de que eso constituía un aporte en la calidad de la lista, en la frescura de las representaciones. Nosotros siempre dijimos que no se trataba de negociar con tejo pasado, sino con solidez de cuál es el aporte que hacemos, de que somos necesarios y que tenemos legítimo derecho a esa representación.
Teniendo posibilidades según el aporte que le hacemos a la lista, que se puede medir en la votación última de concejales, la expectativa era que permitía tener 16 candidatos comunistas. Nosotros no renunciamos a esa expectativa pero, por opción, priorizamos por donde existía una potencial electividad.

Se habló de blindaje a candidaturas del PC.

-He escuchado a gente de derecha y otros sectores hablar de un blindaje a los comunistas y eso no existió. Nosotros no teníamos, por decirle algo, ningún problema de someter al cien por ciento de nuestros candidatos a primarias. Lo que no íbamos a aceptar era tener un doble estándar en el tratamiento en la negociación; que los comunistas sometieran a primarias a sus candidatos y el resto no.

Nosotros queríamos primarias en el marco de primarias legales, eso le consta a todos. Esa fue nuestra posición. Mire, Camila Vallejo no necesita blindajes; con toda modestia, los diputados en ejercicio del Partido Comunista, tampoco lo necesitan. Para nosotros no había problema de ir todos a primaria, bajo el marco de la ley para que no hubiera adecuación de una elección por capacidad orgánica de alguien, y hubiéramos postulado en los mismos lugares donde estamos, incluso habríamos incentivado una primaria en Illapel. Nosotros por método de trabajo queremos concentrar direcciones de esfuerzos. Por eso no nos importa, en una batalla por hacer crecer a la Bancada del Partido Comunista, tener candidaturas a granel en este marco. Lo hicimos cuando tuvimos lista nacional solos, ahí sí, teníamos que hacerlo porque teníamos que llevar candidatos en todas partes.

Fuente: Reporte

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