Asamblea Extraordinaria de la Corporación Universidad ARCIS Aprobó Nuevo Directorio

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A través de un comunicado público, la Corporación Universidad ARCIS informó a la comunidad univesitaria y a la opinión pública, del reemplazo de los integrantes de esa corporación, instancia superior de dicha Universidad según sus estatutos, con lo cual se oficializó el retiro del Partido Comunista de esa casa de estudios. La Asamblea de la Corporación Universidad ARCIS aprobó el nuevo directorio para suplir las vacantes generados por dicho retiro. Las tareas y desafíos para la etapa que se inicia, fueron enunciados en la la intervención del Rector de esa universidad, René Leal ante la asamblea, documento que usted puede leer a Continuación.



Asamblea Extraordinaria de la Corporación Universidad ARCIS Aprobó Nuevo Directorio

Mediante una asamblea extraordinaria, convocada y protocolizada conforme a los artículos sexto y noveno de sus estatutos, la Corporación Universidad ARCIS recibió a sus nuevos asociados, que suplieron las vacantes generadas por el retiro de los representantes de la ONG ICAL, y sancionó el nuevo directorio que conducirá la gestión académica e institucional por el plazo establecido dichos estatutos.

Como primer punto de la tabla, la asamblea de la Corporación ARCIS procedió a aprobar el nuevo directorio, que quedó conformado como sigue:

Presidente: Claudio Lara Cortés, Director del Magister de Economía de la Escuela Latinoamericana de Posgrados, Universidad ARCIS.

Vicepresidenta: Elisa Neumann García, Directora de la carrera de Psicología, Universidad ARCIS

Secretario: Mauricio Weibel Barahona, Director de la Escuela Latinoamericana de Posgrados, Universidad ARCIS

Tesorera: Kemy Oyarzún Vaccaro, académica especialista en estudios de género.

Director: Iván Reyes Díaz, filósofo y académico Universidad ARCIS.

Acto seguido, la asamblea escuchó la cuenta del Rector, Doctor René Leal Hurtado, quien expuso el viraje estratégico de la Universidad ARCIS, desde una universidad privada hacia una universidad privada con vocación pública; enumeró las razones que impulsan el cambio y trazó la hoja de ruta que ordenará la consecución del objetivo.

El Vicerrector Académico, profesor Iván Atencio Abarca, informó a la asamblea acerca del estado de avance del proceso de acreditación 2014.

El Director de Economía y Gestión, ingeniero Juan Alfaro Fuentes, dio cuenta del plan de ordenamiento de la gestión económica y el proyecto de consolidación financiera institucional.

La asamblea acordó un voto de reconocimiento a los socios salientes y expresó una especial valoración de sus esfuerzos en procura del desenvolvimiento  institucional durante una etapa caracterizada por la emergencia de la crisis del sistema educativo chileno.

Finalmente, la asamblea acogió la propuesta del Presidente del Directorio, don Claudio Lara Cortés, de convocar a una asamblea extraordinaria a efectuarse durante el curso del mes de marzo, con el fin de debatir y profundizar el Plan de Desarrollo Institucional.

La ceremonia concluyó con un vino de honor, en el que formuló un brindis por el éxito de la etapa que se inicia con la actual composición de la asamblea y el nuevo directorio.  

Intervención del Rector de la Universidad ARCIS, Doctor René Leal Hurtado, en la Asamblea de la Corporación ARCIS

1.- Hacia un nuevo modelo de Universidad

En primer lugar, quisiera subrayar la connotación histórica que tiene la renovación de la membrecía de la corporación. Saludamos a quienes se integran a esta instancia superior, como a aquellas y aquellos que continúan contribuyendo al proyecto que encarna la Universidad ARCIS.  Junto con esto, quisiéramos saludar y agradecer el aporte de los miembros que se retiran, principalmente aquellos representantes de ICAL que han contribuido a superar momentos muy críticos de la universidad tanto en el aspecto administrativo como académico.  Vaya para ellos nuestro agradecimiento sincero.

Debo también decir que este momento es histórico pues la corporación se propuso  una meta a comienzos del 2013 que apunta a que nuestra institución pueda llegar a ser una universidad privada pero de ‘manifestación pública’. Y es justamente el cumplimiento de este objetivo el que expresa el carácter histórico de este período que se inicia.

La cuenta de la corporación de ese entonces recogió antecedentes inmediatos desde la comunidad universitaria que indicaban que ARCIS debía reflexionar profundamente respecto a su futuro en un contexto de crisis de la educación y de criterios y estándares de acreditación de parte de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) que aparecían sesgados en relación, principalmente, a las ciencias sociales y a las humanidades. 

Un primer antecedente entonces a considerar fue la realización del Claustro del año 2011, en el que participaron los tres estamentos de nuestra comunidad universitaria.

En el proceso de discusión, se constató el fracaso del sistema educativo nacional fundado en la concepción de la educación como un bien que es posible transar en el mercado, con la competencia como mecanismo regulador de la calidad, provisto por oferentes, que pueden ser públicos o privados, los cuales, a pesar de tenerlo nominalmente prohibido, operan con criterios de rentabilidad que justifiquen la inversión, más conocidos como lucro.

El Claustro criticó la racionalidad instrumental de un proceso de acreditación en el que el medio llegó a transformarse en el fin, al tiempo que empezó a aflorar  el malestar en nosotros mismos por la contradicción entre la vocación pública con la que nació el proyecto, y las limitaciones de toda índole que impone su condición privada. 

A modo de ejemplo, se concordó en que la institucionalidad de la Universidad ARCIS, inherente a su tipo de propiedad, no facilita el proceso de participación, contradicción que quedó de manifiesto por medio de una toma estudiantil del establecimiento previa al Claustro.

Se debe destacar entonces que el Claustro se hizo cargo de estas contradicciones en el contexto de la crisis nacional de la educación, develada por el potente movimiento por la educación pública, que nucleó a estudiantes, docentes y apoderados, a partir de junio de 2011, y que, en esencia, se mantiene hasta hoy.

Luego del Claustro propiciado por la corporación y la comunidad en general, un hito central fue la Cuenta del Presidente del Directorio ya citada, en abril de 2013, que encarnó la maduración de esa discusión, que siguió dándose en los años 2011 y 2012.

En esa cuenta se plantea un punto de inflexión en la historia de la Universidad, concepto también presente en el informe de autoevaluación del proceso de acreditación 2012, que como sabemos, extendió la acreditación hasta el año 2014, acreditación mezquina si se la juzga por el informe de los pares evaluadores.

En rigor, más que punto de inflexión en la historia de la Universidad, hablaría de una refundación, o mejor aún, de un retorno a sus raíces, a 1981, cuando nació como reacción a la “modernización” neoliberal que empezó a instalarse por la fuerza de las armas ese mismo año.

En esencia, es una sugerencia atendible entender que la realidad es formada, moldeada, por un conjunto de procesos dinámicos que conforman una historicidad que permite observar y comprender con más nitidez el devenir y porvenir de esta casa de estudios. El enunciado contenido en la discusión del Claustro y en la Cuenta del Presidente del Directorio que he mencionado, mas innumerables debates que le sucedieron tanto en el Consultivo, el CUS, y en el Consejo Académico Superior, hoy encuentra condiciones objetivas para transformarse en realidad, a partir del concepto de ‘Universidad Privada de Manifestación Pública’, contenido en el Programa del Gobierno recién electo, que asume el próximo 11 de marzo.

Esa es la tarea, diría el gran desafío, que tiene que conducir la institucionalidad de nuestra comunidad universitaria, conformada, como sabemos, por esta Asamblea de la Corporación, el Directorio de la misma, la dirección de la universidad encabezada por el Rector quién les habla, y por la comunidad universitaria toda.

2.- Un cambio necesario y justificado

Me propongo enumerar a continuación una serie de anclajes internos y condiciones externas que justifican el desafío de evolucionar desde una universidad privada, a una de vocación pública.
En primer lugar, la propia historia del ARCIS, que se fundó al amparo de la Ley General de Universidades de 1981, pero con el propósito de disputarla en el terreno de la práctica.

Enseguida, el cambio en el contexto político nacional a partir del año 2011, promovido por la movilización de millones de personas en las calles, que no sólo puso de manifiesto la crisis del sistema educativo, sino que enarboló sin complejos ni matices, la exigencia del retorno a una educación pública y de calidad como derecho social garantizado por el Estado.

En tercer lugar, la oportunidad que se nos abre de hacer una contribución concreta a la gran reforma que todo Chile espera, de la educación en general, y la educación superior en particular.
Por último, quisiera alinear, entre estos argumentos, lo que denomino descolonización de lo público.

Como sabemos el contrato social liberal plantea el espejismo de la supuesta dicotomía entre lo público y lo privado, cuando en realidad lo que ocurre es la colonización de lo público, en función de la acumulación privada. Incluso, no es exagerado plantear que el neoliberalismo extremo que padece Chile ni siquiera se siente obligado a esa simulación.

Evidentemente, no es esa nuestra concepción de lo público. No es hacia ese  ámbito de lo público, derivado de esa falsa dualidad, el lugar donde queremos avanzar. En cambio, me estoy refiriendo a una esfera pública que reivindica el interés comunitario, la producción social y la determinación social del conocimiento.

En otras palabras, se trata de alinear el pensamiento crítico en función de este objetivo. En suma, ARCIS y su comunidad se plantean contribuir a avanzar hacia una sociedad pos – neoliberal, en que se supere el paradigma mercantilista de una educación sometida al mercado, en particular, y en lo general, un modelo económico de acumulación y circulación, vigente en Chile desde 1975, con un rigor y una profundidad desconocida en otras latitudes.

3.- Hoja de ruta

Este cambio, este punto de inflexión, este proceso de refundación de la Universidad, insinuado en el Claustro del año 2011 y madurado en la Cuenta del Presidente del Directorio del 2013, requiere el cumplimiento de etapas sucesivas e inescapables.

En primer lugar, exige como condición sine qua non para avanzar hacia lo público,  culminar con éxito el proceso de acreditación institucional en este año 2014.
En segundo lugar, mejorar la admisión y retención de estudiantes en este año lectivo es también de gran importancia.

En tercer lugar, y de manera imbricada con las exigencias anteriormente mencionadas, avanzar en el proceso de reformas del gobierno universitario hacia estándares de una universidad pública, democrática y de acceso gratuito de los estudiantes.

En pos de este fin, la comunidad debe instalar procedimientos democráticos y transparentes en la generación de representación de la corporación y de los tres estamentos que componen nuestra comunidad.

Primero, de la cuatri-estamentalidad temporal que debe promover la participación triestamental permanente en el proceso de toma de decisiones, de participación democrática y de elección de autoridades en los distintos niveles de gobierno y de gestión académica. 

Para estas reformas al gobierno universitario sugerimos que desde un comienzo se desarrollen las organizaciones estamentales en la forma más participativa y democrática posible, que aspiren a la elección universal de sus representantes en las instancias cuatri y luego tri–estamentales.

A mayor participación, mayor transparencia y en consecuencia mayor será la fortaleza de las instancias y de la institución en general.

Estas son, en términos someros, las grandes tareas y directrices a las que debemos abocarnos en este año que recién se inicia.

Para lograr esto, no basta con plantear los objetivos principales, la justificación de esta refundación y de su   hoja de ruta. Lograr nuestros objetivos parciales y centrales será consecuencia de la participación de toda la comunidad universitaria y de su corporación, de desarrollar la épica del proceso a partir de la subjetividad y la mística que brote de cada uno de nosotros.

Para ello es importante mirar hacia adelante sin olvidar la historia, la valentía y la persistencia en la escena universitaria de un proyecto crítico que surgió de la lucha contra el terrorismo de estado, que se fundió con la causa de las grandes mayorías y que espera seguir formando profesionales conscientes de la necesidad de un cambio social profundo en Chile. 

Muchas gracias.

Doctor René Leal Hurtado
Rector de la Universidad de Arte y Ciencias Sociales (ARCIS)
Santiago, 21 de enero 2014.

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