Algunas Reflexiones sobre la Nueva Patrulla Juvenil

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¿Que diferencias sustanciales podemos encontrar en aquellos diputados militantes de Renovación Nacional o los denominados liberales, respecto a  aquella derecha enraizada con la dictadura militar y que realizó su tránsito a la política  colaborando con la dictadura de Pinochet?

Los denominados liberales de la derecha, dentro de los que se destacan a Kast, Cruz Coke y los recién renunciados diputados, llegan a la política y al parlamento de la mano misma  derecha continuadora del legado dictatorial, y en ese sentido Carlos Larraín tiene razón para sentirse al menos sentido.

En consecuencia su distanciamiento de ese sector ¿tiene que ver con una mirada o un proyecto de país distinto al que están abandonando, o solo son diferencias que tienen que ver con la llamada agenda valórica, tan manoseada en el último tiempo, o tal vez solo una suerte de  berrinche juvenil?

La pretensión de este nuevo brazo de la derecha, según lo han manifestado, menos pinochetista y más abierta  con temas como el matrimonio igualitario, legislación sobre el consumo de la marihuana y el aborto, entre otros, es la misma y sin distinción de aquella, que no quiere hablar de más derechos para los trabajadores y la construcción de un estado social y democrático que establezca un régimen de derechos universales para todos los chilenos.

En eso no se logra visualizar  diferencia sustancial con la derecha, heredera natural de la dictadura.

La pretensión de mostrarse como una derecha democrática solo mostrando apertura con posiciones históricamente representativas de una derecha conservadora, no habla de estar frente a un cambio en el  paradigma histórico de la derecha y su visión y relación con la democracia.

No puede este nuevo grupo de liberales derechistas engañarnos con estos cantos de sirena. Estos hechos los vivimos cada cierto tiempo en la derecha chilena: el surgimiento de Renovación Nacional es un claro ejemplo de ello.

Este partido surgió con el  claro propósito de diferenciarse del sector más conservador de la derecha; sin embargo, cuando se ha tratado de mantener y profundizar el modelo de desarrollo heredado de la dictadura, no ha tenido diferencia alguna con el denominado sector conservador, es decir la UDI.

En los hechos, siempre han  actuado de la mano para defender en modelo neoliberal que niega derechos universales básicos como la educación, la salud y derechos labores.

Si efectivamente estamos frente a un cambio de paradigma en la derecha chilena, y al surgimiento de una derecha democrática, este sector deberá dar cuenta fehaciente y sin equívocos de su real voluntad democrática, más allá de la denominada agenda valórica, que por sí sola no hace  a nuestra sociedad más democrática ni con mayores derechos.

Los verdaderos gestos de esta supuesta nueva derecha deberán ir de la mano con legislar por más y mejores derechos para los trabajadores, como por ejemplo el establecimiento pleno de libertad sindical en nuestro país, que importe el pleno ejercicio de la negociación colectiva, el derecho a sindicalización y el establecimiento de la huelga como un derecho fundamental.

Solo así podremos efectivamente saber si asistimos al surgimiento de una nueva derecha que deja atrás su pasado pinochetista, esa de Novoa y compañía, y que opta por un verdadero camino de construcción democrática.

De qué sirve tener derecho al aborto, legalizar el consumo de la marihuana y otros, cuando en las bases de la democracia chilena siguen  estando ausente aquellos pilares que la pueden hacer más fuerte, como son los derechos para los trabajadores; de qué sirve legislar en favor de las minorías sexuales si estas al igual que millones de trabajadores siguen sin derechos.  El modelo de relaciones laborales no hace distinción en ese ámbito, son todos igual de explotados.

En consecuencia si esta nueva patrulla juvenil de la derecha pretende ser distinta a las anteriores deberá optar más allá de la agenda liberal, y ponerse al lado de los verdaderos cambios democráticos que Chile y los trabajadores necesitan y exigen.

(*) Abogado, Candidato a Master en Políticas Públicas y del Trabajo, Universidad de Bologna.

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