Alerta en el Sur por Ilegal Relocalización de Cultivos Salmoneros

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Según una declaración que circula entre comunidades de a lo menos 5 Regiones -Araucanía, Los Rios, Los Lagos, Aysén y Magallanes-, “la reubicación de los centros de cultivo, incluso al interior de los denominados barrios salmoneros, es ilegal y cualquier relocalización de las balsas jaulas debe someterse al completo proceso de evaluación ambiental, sanitario y a toda la legislación y reglamentación que rige en Chile”.

Las comunidades y organizaciones además exigen que “cualquier cambio en la ubicación de estos centros de cultivo y cualquier nuevo proyecto acuícola ubicado en territorios donde se afecte el interés de los pueblos originarios, debe someterse a la Consulta Indígena exigida por el Convenio 169 de la OIT, la cual no debe ser homologada al débil y tradicional proceso de participación ciudadana que contiene el trámite de evaluación ambiental”.

Gran preocupación existe en comunidades costeras y pueblos originarios de las Regiones sur australes de Chile por el acuerdo que vienen sosteniendo la industria del salmón y el gobierno para que las compañías acuícolas trasladen sus centros de cultivo de salmónidos desde las zonas contaminadas que ellos mismos han generado a lugares sanitariamente limpios, todo esto sin cumplir ningún procedimiento de evaluación ambiental, sanitaria ni de normativas indígenas.

Según la patronal SalmonChile, ha existido un trabajo constante con el gobierno para “armonizar” la reciente normativa sanitaria con las necesidades productivas y comerciales de corto plazo de las grandes empresas exportadoras.

José Miguel Burgos, jefe de la División de Acuicultura de Subsecretaría de Pesca (Subpesca), afirmó al diario Elpulso.cl, que están “generando la facultad por parte de Subpesca de proponer sitios que permitan una relocalización para un mejor desempeño sanitario y ambiental de las concesiones”.

Otra Crisis Sanitaria que pagará el medio ambiente

La industria del salmón nuevamente se encontraría en crisis debido a una creciente pérdida de competitividad internacional por el aumento de sus costos de producción, situación atribuida a las nuevas regulaciones sanitarias implementadas por el Estado chileno.

Estas empresas aún no se reponen de la mega crisis ambiental, sanitaria, productiva y social provocada entre el 2007 y 2010 gatillada por la introducción del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA, por sus siglas en inglés) en las aguas de las Regiones de Los Lagos, Aysén Y Magallanes.

A esto se suma la introducción de otros 18 patógenos virales, bacteriales y parasitarios durante los últimos años.

La crisis sanitaria se evidencia en los crónicos brotes de virus ISA ocurridos en abril del 2013 en el norte de Aysén, la masiva infestación y altas cargas del ecto parásito denominado piojo de mar o piojo del salmón (Caligus rogercresseyi), y las altas mortalidades que provoca la piscirickettsiosis.

Esta complicada situación epidemiológica, convierte a la industria salmonera en una bomba de tiempo sanitaria y sujeto de alto riesgo para las instituciones financieras y bancos acreedores. En este contexto las cinco salmoneras de grupos empresariales chilenos que cotizan en la bolsa de comercio de Santiago (Invermar, AquaChile, Multiexport, Australis y Blumar), habrían aumentado en promedio un 26% sus costos en el primer trimestre del año, comparado con igual periodo de 2012.

Relocalización de Centros de Cultivo

Por este motivo es que la propuesta elaborada por la Subsecretaría de Pesca (Subpesca) y el gremio salmonero, en términos generales aborda el tema de las relocalizaciones de las concesiones, otorgando la facultad a la autoridad para elaborar una propuesta de ordenamiento de centros de cultivos integrantes de una agrupación de concesiones de acuicultura (ACS).

En función a esto, la presidenta de SalmonChile, María Eugenia Wagner (PPD), ha señalado que la industria se encuentran en un “proceso de ajuste”, lo que ha elevado los costos de las empresas, por lo que confirma que en la actualidad están trabajando con la Subpesca para identificar las normativas que hay que mejorar, y aquellas que ya no son necesarias.

José Miguel Burgos, jefe de la División de Acuicultura de Subpesca, explicó que el Estado quiere ordenar al sector, pero también quiere que siga siendo competitivo. “Para ello estamos generando la facultad por parte de Subpesca de proponer sitios que permitan una relocalización para un mejor desempeño sanitario y ambiental de las concesiones”, afirmó.

La instalación o traslado de balsas jaulas significa que deben cumplirse todos los requisitos para instalar estas estructuras marinas y por tanto someterse a evaluaciones de impacto ambiental, obtener permisos sanitarios y las autorizaciones de concesiones marinas en nuevas zonas costeras.

Frente a esto el funcionario público se defendió señalando que las empresas deben “cumplir, en todos los casos, con la normativa vigente”.

A pesar de esto Burgos agrega que la intención de la alianza de salmoneros y Subpesca “se enmarca en una estrategia a largo plazo que está trabajando nuestra institución. Además, se propone la relocalización de las concesiones en un mismo barrio, siempre y cuando existe un 80% de quórum. En términos de restricciones, en caso que las concesiones se ubiquen a menos de 1,5 millas de distancia, éstas tendrán que operar alternadamente”, añadió.

Comunidades rechazan el traslado ilegal de las balsas Jaulas

Según una declaración que circula entre comunidades de a lo menos 5 Regiones -Araucanía, Los Rios, Los Lagos, Aysén y Magallanes-, “la reubicación de los centros de cultivo, incluso al interior de los denominados barrios salmoneros, es ilegal y cualquier relocalización de las balsas jaulas debe someterse al completo proceso de evaluación ambiental, sanitario y a toda la legislación y reglamentación que rige en Chile”.

Las comunidades y organizaciones además exigen que “cualquier cambio en la ubicación de estos centros de cultivo y cualquier nuevo proyecto acuícola ubicado en territorios donde se afecte el interés de los pueblos originarios, debe someterse a la Consulta Indígena exigida por el Convenio 169 de la OIT, la cual no debe ser homologada al débil y tradicional proceso de participación ciudadana que contiene el trámite de evaluación ambiental”.

En este marco el bloque que defiende sus territorios y exige se cumplan las leyes ambientales, sanitarias e indígenas, también demanda “detener la destructiva y excluyente expansión del monocultivo industrial de salmón de las costas marinas y la instalación de las pisciculturas en lagos y ríos de territorio de los pueblos Mapuche y Kawésqar”.

Respecto a la preocupante diseminación de residuos de antibióticos y otros químicos que utiliza la industria del salmón, las comunidades solicitan “a las autoridades de los Ministerios de Salud y de Medio Ambiente investigar las cantidades de antibióticos y otros fármacos y químicos usados por la industria salmonera”. A la vez instan “a los especialistas en Salud preventiva e infectología realizar monitoreos de los efectos del masivo uso de antibióticos y su relación con el potencial aumento de la resistencia bacteriana en las zonas donde opera esta industria”.

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