Nuevos Antecedentes de la Implicación de Piñera en el Financiamiento Irregular de la Política

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La sociedad Inmobiliaria El Boldo, propiedad de Sebastián Piñera, recibió $8 millones durante diciembre de 2009, en plena recta final de la campaña presidencial de ese año, la que luego de una segunda vuelta lo llevó a La Moneda.

Con un patrimonio estimado en unos US$ 2.400 millones, Sebastián Piñera podría financiar sus incursiones políticas con menos que la caja chica para sus gastos personales. Por alguna razón poco comprensible, y menos aún aclarada, puesto que guarda un hermético silencio sobre el tema, ha utilizado para ese “hoby”, la enrevesada estructura en cascada de sus sociedades de inversión, lo cual si bien lo ha dispensado de colocar o recibir recursos personales, ha dejado huellas en el nivel contable, las mismas que aparecen en numerosas “aristas” -como se dice ahora- de los no menos numerosos casos de vinculación entre el dinero, los negocios y la política, revelados durante el curso del trepidante año 2015.

Según una nota de portada del diario electrónico El Mostrador, denominada “Crece la cantidad de millones bajo sospecha de ir a parar a la campaña presidencial de Piñera”, firmada por Nicolás Sepúlveda, la sociedad Inmobiliaria El Boldo, propiedad de Sebastián Piñera, recibió $8 millones durante diciembre de 2009, en plena recta final de la campaña presidencial de ese año, la que luego de una segunda vuelta lo llevó a La Moneda.

La empresa pagadora, según la nota, es Comercial Los Lagos Limitada, que también aportó $12 millones irregulares a la candidatura de Eduardo Frei.

La información la proporcióno a la Fiscalía la contadora de Comercial Los Lagos, Filomena Valenzuela, en testimonio prestado el 19 de junio. La profesional fue citada debido a una factura irregular emitida a esa empresa por Clara Bensan, quien ha reconocido que firmó documentos falsos para ayudar a financiar la fallida campaña presidencial de Eduardo Frei durante 2009.

Según información que aparece en los libros diarios de la contabilidad de la empresa, el 15 de diciembre de 2009 se giraron $8 millones a Inmobiliaria El Boldo, propiedad del ex Presidente Sebastián Piñera. El pago se realizó desde la cuenta que en ese momento tenía Comercial Los Lagos en el banco BCI.

De acuerdo a la información de El Mostrador, los giros de la empresa estaban destinados a inversiones en fondos mutuos y pagos de arriendo, en la mayoría de los casos, que la contadora Valenzuela explicó así:

“Sociedad de inversiones, rentista de capitales mobiliarios e inmobiliarios. Los socios de la empresa son don Ramón Eblen Kadis, don Jorge Tadeo Eblen Kadis, don Antonio Francisco Clemente Eblen Kadis y tres empresas de los mismos dueños: Inversiones Andes SpA, Agrícola Monte Olivo S.A. y Patagonia Food Ltda”.
    
Los hermanos Eblen Kadis llegaron a tener casi el 10% de LAN, cuando el principal accionista era Sebastián Piñera. El grupo también participó en la industria textil, y hoy está presente en emprendimientos agrícolas, inmobiliarios y en la producción de salmones.

Inmobiliaria Los Boldos

La nota de El Mostrador recuerda que El Boldo no es una sociedad desconocida: a inicios de 2002 la inmobiliaria desató una fuerte polémica en Zapallar, donde pretendía construir un condominio de 10 edificios con más de 180 departamentos, además de un hotel de lujo.

La resistencia de los habitantes del balneario al proyecto enfureció a Piñera, quien llegó a decir:

“Si este asunto continúa, les daré gusto a los zapallarinos: construiré en las densidades y tamaños que ellos quieren. Para ello llamaré a la Fundación un Techo para Chile e instalaré con casas del Hogar de Cristo una colonia de veraneo popular en el cerro de Zapallar. Lo estoy pensando seriamente”, publicó El Mercurio el 6 de julio de 2002.

Esa disputa terminó mal para Piñera. Los terrenos en el cerro El Boldo donde pretendía construir su condominio se vendieron a varios vecinos de la zona, y hoy allí funciona un extenso parque de conservación natural.

Añade la nota:

“La Inmobiliaria El Boldo fue constituida el 16 de julio de 1996 en la Notaría de Eduardo Pinto por dos cercanos al nuevamente candidato presidencial de la centro derecha: Carlos Zepeda y Rodrigo Hinzpeter. Zepeda fue uno de sus mejores amigos –falleció en 2013–, y durante el paso de Piñera por La Moneda lo instaló en la presidencia de TVN. En ese mismo periodo Hinzpeter fue su ministro del Interior y luego de Defensa.

El capital inicial de El Boldo fue de $1 millón, pero ya en octubre de 1996 este había ascendido hasta los $5 mil millones. En ese momento sus accionistas eran Inversiones y Rentas Las Nieves Ltda. y Bancard, uno de los vehículos de inversiones del magnate. Cada una poseía 50 acciones.

El 9 de noviembre de 2009 –en plena campaña presidencial de entonces y cuando Piñera preparaba su desembarco en La Moneda–, El Boldo absorbió a Inversiones Inmobiliarias Bancard Limitada, totalizando un capital de $5.493 millones. Ese trámite es el último registrado en el Diario Oficial”.

Con todo, el giro realizado por Comercial Los Lagos a El Boldo es solo el último episodio de una serie de antecedentes que apuntan a financiamiento irregular en la pasada campaña presidencial de Piñera.

Hasta ahora se sabe de $350 millones aportados por SQM a Bancorp, pagos que la minera rectificó ante el SII reconociéndolos como irregulares.

Luego, aparecen los pagos a ex ejecutivos de CHV, cuando el ex Mandatario estaba al mando del canal, mediante la triangulación con Aguas Andinas, SQM, Pampa Calichera y Sigdo Koppers, empresa que  aportó por otras vías a la campaña, entre otras.

El tercer flanco fue abierto teatralmente por el fiscal Carlos Gajardo, durante la audiencia de formalización del caso Penta, cuando mostró, urbi et orbi, el contrato forward entre Bancorp y CB, empresa ligada al grupo Cruzat, que está siendo investigado por la Fiscalía.

Como señala El Mostrador, hasta ahora el entorno de Piñera ha apuntado a Santiago Valdés, ex administrador electoral, ejecutivo de Bancard que será formalizado por la Fiscalía, e hijo de uno de sus más entrañables amigos, como quien debe entregar explicaciones por estos casos.

Sin embargo, luego de que el programa Tolerancia Cero aparecieron los antecedentes que entregó Matías del Río, basados en datos aportados Jaime de Aguirre, en el sentido de que Piñera, cuando era dueño de Chilevisión, habría pagado un bono por desempeño de $130 millones al director de la estación por medio de fondos que SQM, Pampa Calichera y Aguas Andinas entregaron como donaciones políticas de campaña, el senador de Renovación Nacional Manuel José Ossandón, declaró en Radio Bío Bío, que Piñera estaba personalmente involucrado:

“Son cosas directas. Pero yo creo que él va a tener  que enfrentar a la opinión pública y dar las explicaciones”.  

El senador RN agregó en la oportunidad:

“Piñera tiene derecho a defenderse y dar una explicación de todo lo que ha pasado. Después de ver ‘Tolerancia Cero’ y escuchar a Matías del Río, un análisis y una investigación, el tema es mucho más complicado de lo que parece. Pero yo no soy juez y además si hago un juicio de eso, van a decir que lo estoy atacando por interés personal”.

Ossandón se explayó:

“Es muy raro, que yo que tengo una empresa o soy gerente general de una empresa, me pague los bonos otra empresa que no tiene nada que ver. Ahí está la primera explicación. Extraño que Soquimich le pague los bonos al gerente general de Chilevisión, que además quedó como el forro en esta pasada. Porque no tiene explicación que haya recibido la plata de otro señor, además después que se la habían pagado, la devolvió. Ahí hay que demostrar que no hubo uso de platas ilegales para campañas y tienen todo el derecho a defenderse y aclararlo”.

Pero la involucración de Piñera con las platas negras de la política no son en un solo sentido. Ha recibido, es cierto; pero también ha repartido, y no poco.

Uno de estos episodios es relatado por el periodista Daniel Matamala, en CIPER Chile:

“Matthei se sentía en desventaja. Sus pedidos de auxilio llegaron a lo más alto: al Presidente de la República. “Hablé con Piñera varias veces, unas cuatro o cinco”, le explicó la ex candidata al autor de esta investigación. “No le pedí directamente que me donara ni le pedí un monto específico. Sí le dije que estábamos súper complicados y que no había plata para nada. Hubo un momento en que ya no se podía seguir con la campaña”.

Y Sebastián Piñera actuó. Según información recabada para esta investigación, el aporte se concretó por la vía legal de los aportes reservados canalizados por el Servel. Inversiones Santa Cecilia, la sociedad que es uno de los vehículos de inversión preferidos de Piñera, fue la elegida para materializar la donación del Presidente a la candidata.

-No sabía que la donación se había concretado. Tampoco sé si fue poco o mucho.  Pero me alegro de que me haya donado -dice hoy Evelyn Matthei”.

Agrega la nota:

“Durante esa campaña parlamentaria y presidencial cuesta arriba para la derecha, Inversiones Santa Cecilia se convirtió en una caja chica para ayudar a candidatos en problemas. No era la primera vez. Según el listado de empresas que pidieron franquicias tributarias por donaciones políticas, obtenido para esta investigación mediante una solicitud por Ley de Transparencia, Santa Cecilia hizo aportes secretos en 2008 y 2012 (elecciones municipales), 2011 (año no electoral), y 2013 (parlamentarias y presidenciales). En los tres últimos casos, se trata del período en que Sebastián Piñera ejercía la Presidencia de la República, e Inversiones Santa Cecilia estaba bajo la administración de un fideicomiso ciego”.

El autor del reportaje se plantea dudas útiles de reproducir:

“Uno de los criterios establecidos por el piñerismo para entregar o negar aportes fue el de la eficacia: los fondos se concentraron en las circunscripciones y distritos en que la Alianza disputaba voto a voto con la Nueva Mayoría para no ser doblada. En cambio, en los lugares en que no se corría riesgo de doblaje, o en que la derrota del oficialismo era un hecho inevitable, las peticiones de fondos generalmente fueron rechazadas.

En el listado de donantes aparece también Bancard, el otro vehículo de inversiones del ex Presidente, que se acogió a franquicias tributarias por donativos en 2008, año de elecciones municipales, cuando Piñera era el más seguro candidato a la Presidencia para la elección del año siguiente.

De esta información surgen varias dudas, más allá de que el aporte sea legal: ¿qué candidatos y partidos fueron beneficiados por los aportes de Piñera? ¿Corresponde que un Presidente de la República financie ciertas campañas electorales bajo secreto, sin transparentarlo a la ciudadanía, y que se beneficie de una franquicia tributaria por ese dinero?

Consultados para esta investigación, desde el entorno del ex presidente se excusaron de entregar detalles, aduciendo que tienen el deber legal de resguardar la reserva de los aportes vía Servel”.

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